INSECTO. El pulgón amarillo se multiplica en días y puede atacar durante todas las etapas del cultivo de sorgo.

La aparición del pulgón amarillo (Melanaphis sacchari) o pulgón de la caña de azúcar, tiene a mal traer a los productores de sorgo en el país. Esta plaga atraviesa cuatro estadios ninfales, que puede cumplir en cinco a nueve días, hasta convertirse en adulto. Se multiplica en días y puede atacar en todas las etapas del cultivo de sorgo, a partir de la succión de la savia de las hojas.
Vicente Trucillo es el responsable de Investigación y Desarrollo de Sorgo en Tobin Semillas, y uno de los grandes referentes para hablar de este cultivo en la Argentina. En el marco de la reciente edición de Expo Tobin 2022, realizada en el campo que la firma posee en Gahan, Trucillo explicó cómo funciona S Protect, la tecnología de la empresa para que los materiales sean tolerantes al pulgón de la caña de azúcar.
“Estamos en el lugar donde tenemos los sorgos con la tecnología S Protect que es la protección contra los daños generados por el pulgón. Este evento tecnológico es la medida de control más importante que puede tener el agricultor. Si bien la aplicación de insecticidas suma, la clave es el uso de híbridos con tolerancia a pulgón” afirmó.
Explicó que S Protect es una tolerancia a esta plaga que se agrega a los híbridos de sorgo. “Fue desarrollado a partir de una selección de materiales con tolerancia genética a la plaga y llevó varios años de trabajo, investigación y desarrollo” sostuvo.
Por uso y por costumbre, el sorgo no se monitoreaba con la frecuencia de la soja o el maíz. “Eso ha cambiado, hoy exige monitoreo y la opinión de un profesional para decidir la aplicación de insecticidas si el daño sobrepasa el umbral económico. Para decidir el umbral de aplicación hay que caminar el lote y sacar muestras de plantas -mencionado en el alerta que tiene activo la empresa Tobin-”, dijo.
Indicó que aconsejan una metodología que consiste en tomar muestras de cuatro estaciones lejos de las cabeceras y contar las plantas que tengan colonia de pulgón con cierto desarrollo. La infección de esta plaga no es uniforme, pero es muy peligrosa en híbridos susceptibles. “Si vemos una colonia de 2 cm o de 3 cm cuadrados por planta, esa situación amerita una aplicación. Es un umbral bajo porque la capacidad de reproducción del insecto es fenomenal cuando se alimenta de la savia del sorgo”, puntualizó el especialista.
La plaga apareció en Estados Unidos y en México con el mismo poder de daño que vemos hoy en Argentina. “Este pulgón, que originalmente se encontró en la caña de azúcar, cuando se instala en el cultivo de sorgo se genera una simbiosis que multiplica su tasa reproductiva y pone en riesgo la rentabilidad del cultivo. Llega a altas poblaciones y se vuelve una amenaza en muy pocos días”, afirmó.
Una plaga que “explota” en pocos días, dijo Martin Galli de SMC Monitoreo de cultivos de la localidad de San Guillermo. “Estamos ante una nueva plaga cuya característica es su alta tasa de reproducción. En poco tiempo pasamos de tener poblaciones bajas a poblaciones casi incontrolables. Tenemos medido que en tres días puede triplicarse la población”, indicó.
“Genera daños sobre todo el ciclo del cultivo, por eso lo más importante es lograr un control a tiempo en el período previo a la floración, al panojamiento. Es en ese momento donde el sorgo es más susceptible. Mal controlado genera pérdida de rindes, debilitamiento de caña y vuelco, puede provocar que no salga la panoja con una pérdida del 100%, incluso a cosecha puede generar pérdida de granos y complicaciones en la trilla si se genera una melaza pegajosa”, manifestó.







