Diego Fabián Olivera fue capturado ayer. Foto MPF

Diego Fabián Olivera fue capturado ayer, tras un allanamiento en un asentamiento de la localidad de Banda del Río Salí. El sujeto estaba prófugo de la Justicia desde 2013, puesto que fue señalado como el presunto autor del disparo que acabó con la vida del pequeño Alexis Gabriel Rojas, de tres años.
El asesinato ocurrió el 23 de noviembre de aquel año. El niño viajaba en un carro de tracción a sangre junto a su papá y un primo, cuando en un momento fueron abordados por seis personas (entre ellos el evadido) que se movilizaban en tres motocicletas, que los rodearon y comenzaron a dispararles, impactando una bala en el cuerpo del menor.
Cuatro de los involucrados fueron condenados en 2016, mientras que Olivera se mantuvo oculto hasta ahora.
En el marco de la causa, la Fiscalía Conclusional de Homicidios solicitó, en octubre del año pasado, la colaboración de la Dirección de Análisis Criminal, perteneciente al Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del Ministerio Público Fiscal, con el objeto de procurar establecer el paradero y detener al prófugo. Fuentes del MPF indicaron que luego de varios meses de arduas tareas de vigilancia y observación se procedió, el 5 de mayo, en el asentamiento “Cancha de Caro” de Banda del Río Salí, a la detención de un sujeto el cual respondía a las características fisonómicas del prófugo de la Justicia, quien se encontraba junto a otros
El caso
Olivera es señalado como quien efectuó el disparo que acabó con la vida del pequeño Alexis, el 23 de noviembre de 2013.
Según la investigación, el sujeto integraba un grupo de seis personas que atacaron a un carro. En éste viajaba el niño y su familia; entre ellos, su padre Gabriel Exequiel Rojas. Las víctimas fueron interceptadas por tres motociclistas. Sin mediar palabras, los tres sujetos que viajaban como acompañantes sacaron sus pistolas y dispararon. El padre del menor logró salir ileso de la balacera, pero su hijo recibió un disparo en el rostro, que le causó la muerte.
En 2016, cuatro de los involucrados fueron condenados. Olivera, que se mantuvo evadido durante 8 años, afronta cargos por homicidio agravado con arma de fuego en perjuicio del niño y por tentativa de homicidio respecto al padre.







