EL PRIMER CARNET NO BINARIO. Naidim Cirelli recibió la credencial de Vélez respetando su identidad de género.

Una vida vinculada al club de su vida, Vélez Sarsfield. Porque la pasión es algo propio de los seres humanos, al punto de lograr esa conexión con ciertos espacios que forman parte de la cotidianidad. Esta es la historia de Naidim Cirelli que se convirtió en la primera persona no binaria en tener un carnet de socio que refleja su identidad de género autopercibida.
Este hecho marca un hito histórico para los clubes. El proceso se inició hace unos meses, cuando Naimid de 31 años, entró a la página del club con la intención de asociarse. Al llenar los datos, se percato que en el apartado de sexo solamente había dos opciones: femenino o masculino. Ninguna de estas alternativas reflejaba su identidad, debido a que se autopercibe como una persona no binaria y pide ser nombrado con el pronombre masculino.
“Vélez tiene un Departamento de Género y en la página web hay artículos sobre eso. Por eso me animé a mandar un mail. Pensé: ‘Me tiro un lance’. A las tres horas me respondieron: me agradecieron por escribirles, por plantear mi inquietud y se pusieron a disposición”, contó en una entrevista a TN.
Después del intercambio de mails y conversaciones, se inició un proceso que duró siete meses, pero que concluyó con la foto en la Naimid exhibe su carnet como “primer socie no binarie de la historia de Vélez”, según publicó en sus redes.
“A la gente del área de Género yo le pedí que siguiéramos discutiendo las cosas, pero conmigo adentro. No es lo mismo no ser parte del club a que yo ya empiece a participar de las actividades o que pueda ir a la cancha”, explicó.
Asimismo, relató que todos los días se encuentra con personas que no saben que es una persona no binaria. “Me encontré en un montón de conversaciones con gente que genuinamente tenía preguntas. Estaba bueno responder y tener conversaciones. Fue un proceso emotivo y divertido, nunca me sentí incómodo”, dijo.
A pesar de ello, y lamentablemente, existe otra cara de la moneda. “Es doloroso y horrible que haya mensajes de odio. Hay comentarios que son agresivos y eso es violencia pura. Yo no entro en esas conversaciones, intento enfocarme en todo lo otro que me pasa: de 100 comentarios, 50 son dulces y de mucho cariño. Tengo capturas de un montón de esos mensajes para recordar todas las cosas buenas que tiene el hecho de poder hablar”, retrató.
Su historia junto a Vélez
“Mi relación con el club de niño fue cercana: iba a un colegio al que iban muchos jugadores de la Reserva y yo era socio e iba a la pileta. Nunca fui apasionado del fútbol, pero la institución sí estaba dentro de mi vida y de lo cotidiano”, relató el periodista.
También, recordó algunos momentos de la niñez que estuvieron marcados por la pasión familiar por el fútbol. “Cuando se ganó la Copa Intercontinental en Japón en el ‘94, yo tenía tres años. Mi papá me llevó a la cancha, el equipo dio la vuelta olímpica, después abrieron el campo de juego para que bajemos y yo estuve ahí”. No obstante, los años pasaron y cada vez la relación con la institución se iba perdiendo.
A pesar de ello, el lazo pareció fortalecerse nuevamente y se muestra entusiasta tras lo que obtuvo. “Todo esto tiene que ver con mi propia búsqueda, con reencontrarme con la historia de mi club y de mi barrio. A la cancha voy a ir con mis amigues y con mi marido, con la esperanza de generar nuestra propia historia dentro del club, como cualquier persona del barrio y como cualquier familia”, concluyó.







