BUENOS AIRES.- Para el público argentino su rostro apareció por primera vez en los cines como Naty, la joven pareja de Rafael, el cuarentón que busca darle un nuevo sentido a su vida en "El hijo de la novia". Pero, ¿quién era esa chica que con tanta ternura y la paciencia que da el amor escuchaba las confesiones del personaje que interpretó Ricardo Darín?
La respuesta tardó en llegar, porque casi sin presentación oficial Natalia Verbeke -de 26 años- aceptó ponerse , sin alardes, a la altura de un elenco de indiscutible prestigio y que representó en la entrega de los Oscar a la Argentina.
¿Dónde había encontrado el director Juan José Campanella a esa actriz con cara de ángel y una belleza particular. De España, donde tiene en su haber varias películas de prestigio, como "Nadie conoce a nadie" en la que actuó junto a Eduardo Noriega. Claro que Natalia es tan argentina como el colectivo y el dulce de leche. Y tan importante fue su paso por la película de Campanella, que fue la elegida para ser la tercera en discordia de "Apasionados", la película protagonizada por Pablo Echarri y Nancy Dupláa y dirigida por Juan José Jusid.
Uma, su personaje, es una azafata que está cansada de esperar al hombre ideal. Sin embargo, decide formar una familia como sea, aun sin tener una pareja estable. Un día descubre que el hombre que reúne todos los requisitos no es otro que Nico (Pablo Echarri), novio de Lucía, su mejor amiga (Nancy Dupláa).
En la TV
Lo cierto es que su regreso a la cinematografía argentina fue tan auspicioso, que Natalia acaba de recibir una propuesta para protagonizar una telenovela que saldría al aire por Canal 13 el próximo año y que tendría como compañero nada menos que a Ricardo Darín.
"Es un proyecto, por supuesto", declara la artista entre risas.Sin embargo, se pone seria al confesar sus sensaciones cuando le ofrecieron venir a la Argentina a filmar y cuánto le costó el regreso. "Tuve un desarraigo muy fuerte de mi tierra: abandonar tu país con 11 años, no se te olvida. Por eso, al regresar lo pasé mal. Ves que tú has cambiado mientras algunos lugares siguen igual. Además, tuve que demostrar quién era en mi propio país y, a la vez, reencontrarme con la familia", declara la artista. De allí que aún no haya respondido aún a la propuesta laboral que le formularon varios productores argentinos.
"Cuando volví tuve que pasar una segunda crisis de ansiedad, viví demasiadas emociones juntas. El recuerdo de Buenos Aires me hacía llorar y los recuerdos se amontonaban", dice con esa melancolía bien porteña que no se olvida, ni siquiera a la distancia. (Especial)
La respuesta tardó en llegar, porque casi sin presentación oficial Natalia Verbeke -de 26 años- aceptó ponerse , sin alardes, a la altura de un elenco de indiscutible prestigio y que representó en la entrega de los Oscar a la Argentina.
¿Dónde había encontrado el director Juan José Campanella a esa actriz con cara de ángel y una belleza particular. De España, donde tiene en su haber varias películas de prestigio, como "Nadie conoce a nadie" en la que actuó junto a Eduardo Noriega. Claro que Natalia es tan argentina como el colectivo y el dulce de leche. Y tan importante fue su paso por la película de Campanella, que fue la elegida para ser la tercera en discordia de "Apasionados", la película protagonizada por Pablo Echarri y Nancy Dupláa y dirigida por Juan José Jusid.
Uma, su personaje, es una azafata que está cansada de esperar al hombre ideal. Sin embargo, decide formar una familia como sea, aun sin tener una pareja estable. Un día descubre que el hombre que reúne todos los requisitos no es otro que Nico (Pablo Echarri), novio de Lucía, su mejor amiga (Nancy Dupláa).
En la TV
Lo cierto es que su regreso a la cinematografía argentina fue tan auspicioso, que Natalia acaba de recibir una propuesta para protagonizar una telenovela que saldría al aire por Canal 13 el próximo año y que tendría como compañero nada menos que a Ricardo Darín.
"Es un proyecto, por supuesto", declara la artista entre risas.Sin embargo, se pone seria al confesar sus sensaciones cuando le ofrecieron venir a la Argentina a filmar y cuánto le costó el regreso. "Tuve un desarraigo muy fuerte de mi tierra: abandonar tu país con 11 años, no se te olvida. Por eso, al regresar lo pasé mal. Ves que tú has cambiado mientras algunos lugares siguen igual. Además, tuve que demostrar quién era en mi propio país y, a la vez, reencontrarme con la familia", declara la artista. De allí que aún no haya respondido aún a la propuesta laboral que le formularon varios productores argentinos.
"Cuando volví tuve que pasar una segunda crisis de ansiedad, viví demasiadas emociones juntas. El recuerdo de Buenos Aires me hacía llorar y los recuerdos se amontonaban", dice con esa melancolía bien porteña que no se olvida, ni siquiera a la distancia. (Especial)







