MADRID.- "Siempre he pensado que la mejor comedia es la que sale del dolor. Además, para mí, cualquier papel que no sea el buenazo total me parece un alivio. No sé si tendría sentido mi labor en una tragedia, yo trabajo en la banda ancha de la comedia, no funciono bien como actor si no hay una chispa de humor en el escenario".
Quien así se retrata es nada menos que el actor británico Hugh Grant, quien pasó por esta ciudad para presentar su nueva película, "Un niño grande".
Los que lo conocen afirman que es un actor difícil y él se confiesa: "soy muy selectivo a la hora de elegir guiones, puedo llevar a cualquiera al suicidio porque soy muy pesado a la hora de escoger mis películas", reveló. Precisamente, acaba de terminar una con Sandra Bullock, "una comedia romántica con el mismo espíritu de las de Katharine Hepburn y Spencer Tracy, frases rápidas y contrarréplicas", y próximamente va a trabajar con su amiga Emma Thompson, aunque, aclara que todavía no firmó contrato. "Para mí, después de la revolución sexual de los años sesenta, se hizo más complicado hacer comedias románticas. Cuando el sexo era algo prohibido, era más divertido. Ahora es más difícil.
¿Cómo hacés para pasar de la página seis de un guión sin que los protagonistas se hayan ido juntos a la cama?", se preguntó."Estoy en un momento de mi carrera en que la curva está en alza pero también estará en baja como la carrera de cualquier actor", opina. Grant también quiere ser director porque "dirigir es uno de mis sueños, pero tendría que ser un guión fantástico, un guión genial, que al cabo de dos años (que es lo que dura la elaboración de una película) no me aburriera, tendría que ser muy buena para captar mi interés". La mayoría de los guiones que recibe no lo tienen. "Casi todos los que me llegan van a la basura porque no encajan conmigo y si el guión es bueno allí voy a trabajar", dice. "Prefiero trabajar en América y en España", porque en Madrid, "cada rincón me recuerda algo". En esta ciudad, por ejemplo, conoció a su ex novia, la modelo Elizabeth Hurley.
Finalmente, cuando se le preguntó si se identificaba con el personaje de su último filme, respondió que no se siente triste, ni desgraciado. "Sí es cierto que me gusta la soledad". (Especial)
Quien así se retrata es nada menos que el actor británico Hugh Grant, quien pasó por esta ciudad para presentar su nueva película, "Un niño grande".
Los que lo conocen afirman que es un actor difícil y él se confiesa: "soy muy selectivo a la hora de elegir guiones, puedo llevar a cualquiera al suicidio porque soy muy pesado a la hora de escoger mis películas", reveló. Precisamente, acaba de terminar una con Sandra Bullock, "una comedia romántica con el mismo espíritu de las de Katharine Hepburn y Spencer Tracy, frases rápidas y contrarréplicas", y próximamente va a trabajar con su amiga Emma Thompson, aunque, aclara que todavía no firmó contrato. "Para mí, después de la revolución sexual de los años sesenta, se hizo más complicado hacer comedias románticas. Cuando el sexo era algo prohibido, era más divertido. Ahora es más difícil.
¿Cómo hacés para pasar de la página seis de un guión sin que los protagonistas se hayan ido juntos a la cama?", se preguntó."Estoy en un momento de mi carrera en que la curva está en alza pero también estará en baja como la carrera de cualquier actor", opina. Grant también quiere ser director porque "dirigir es uno de mis sueños, pero tendría que ser un guión fantástico, un guión genial, que al cabo de dos años (que es lo que dura la elaboración de una película) no me aburriera, tendría que ser muy buena para captar mi interés". La mayoría de los guiones que recibe no lo tienen. "Casi todos los que me llegan van a la basura porque no encajan conmigo y si el guión es bueno allí voy a trabajar", dice. "Prefiero trabajar en América y en España", porque en Madrid, "cada rincón me recuerda algo". En esta ciudad, por ejemplo, conoció a su ex novia, la modelo Elizabeth Hurley.
Finalmente, cuando se le preguntó si se identificaba con el personaje de su último filme, respondió que no se siente triste, ni desgraciado. "Sí es cierto que me gusta la soledad". (Especial)







