Acusan a un boxeador de agresión a su ex

La Fiscalía pidió prisión preventiva pero no la consiguió. La defensa planteó que el hombre se defendió de un ataque con arma blanca.

FUERO PENAL. La Justicia entendió que no hacían falta medidas de mayor intensidad para este caso. FUERO PENAL. La Justicia entendió que no hacían falta medidas de mayor intensidad para este caso. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO
Por Santiago Re 08 Abril 2022

Un boxeador brasileño, que está radicado en nuestra provincia, fue imputado por tres hechos de lesiones leves contra su ex pareja, pero continuará ligado al proceso en libertad por decisión de una jeuza. El ministerio Público Fiscal, que había pedido 25 días de prisión preventiva para la realización de pericias, impugnó la resolución.

No puede decirse que haya sido un caso inédito, pero sí una audiencia judicial con pocos precedentes en las que tuvo que intervenir una traductora y un representante del consulado de Brasil en calidad de espectador.

El auxiliar Gonzalo Guerra, de la fiscalía de Violencia de Género II, que conduce Gerardo Salas, relató tres hechos. Los nombres de la víctima y acusado se preservan durante la primera instancia de este tipo de causas.

El 12 de febrero, según la acusación, C.M recibió en su casa a su por entonces pareja, el boxeador C.N.S. Allí comenzó una discusión que fue subiendo de tono hasta que el hombre empujó a la mujer contra una pared y le causó un corte en la cabeza y otro en el labio. Una hija de la denunciante llamó a la Policía y el sospechoso quedó aprehendido hasta que la víctima decidió levantar la denuncia.

Tras el hecho el acusado fue recibido en la casa de unos tíos de la víctima, en barrio San Francisco. El 3 de marzo, según contó Guerra, C.M fue a ese lugar porque C.N.S le habría escrito diciéndole que pasara a retirar un dinero que su padre le había enviado desde el exterior y que eran para el hijo de 2 años que la pareja tiene en común. Allí volvieron a discutir y el hombre le habría tomado la cabeza a C.M y la habría golpeado contra un ventilador metálico, lesionándola en la nariz. Los tíos de la mujer intervinieron y la Policía volvió a aprehender al individuo.

El 3 de abril ocurrió el tercer episodio, C.M volvió a buscar al acusado a la casa de sus tíos y lo encontró en la puerta. Según sostiene la Fiscalía, la mujer acudió por el mismo motivo económico que la última vez, pero en esta ocasión el hombre, al ver que su ex pareja no había traído a su hijo, se negó a darle el dinero y hubo otra discusión que decantó en que el boxeador le pegara dos puñetazos en el rostro a la madre de su hijo. Una vez más los tíos y la Policía intervinieron, pero además esta vez se ordenó la detención del extranjero porque no pudieron ubicarlo en un allanamiento.

Por todos esos hechos, el 4 de abril se le imputó a C.N.S tres delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo, por mediar violencia de género y, en la segunda y tercera ocasión, por desobediencia judicial.

La defensa del sospechoso, integrada por los abogados Silvia Furque y Gerónimo Martínez Molina, planteó que los hechos fueron totalmente distintos a los narrados. “Ella es una persona conflictiva, con problemas de consumos. Cómo será la situación que mi defendido tiene excelente relación con la familia de ella. Sus tíos lo albergaron después del primer problema. Él quiso denunciar en ese momento que ella lo había atacado con un cuchillo y la policía no le quiso tomar esa denuncia”, señaló Furque.

“Él solicitó una perimetral pero nunca le dieron un dispositivo dual, entonces cada vez que esta señora quiere, se excede en los consumos y va a hacerle problemas a C.N.S. Los propios familiares de esta mujer describieron el estado en el que llegó esos días y que incluso agredió a sus tíos”, sostuvo. Y remató: “acá hay una desigualdad jurídica. Por mucha perspectiva de género que queramos aplicar, acá hubo agresiones mutuas, pero no se consideró las denuncias cruzadas y estamos avasallando todos los derechos de un hombre de otra nacionalidad”.

Furque planteó que en una de las ocasiones C.M realizó una actuación para impresionar a la Policía y así mostrarse como víctima. “¡Es una actriz!”, afirmó, y la jueza María Soledad Hernández le pidió que no usara esos términos, pero la defensora argumentó: “estamos ante una actriz, una persona que se mancha con sangre el rostro para causar impresión es una actriz”.

Con la ayuda de la traductora María Angélica Acosta, C.N.S, relató su versión de los hechos, en los que sostuvo que en todos los casos se defendió de los embates de su ex pareja. “Peso 115 kilos y soy boxeador, no es posible que yo le haya pegado las piñas que ella dice. Se habría desmayado o tendría lesiones más graves”, tradujo la intérprete.

La réplica

Guerra primero remarcó que en el acta policial se daría fe de que las lesiones que presentaba la víctima eran coincidentes con lo que se denunciaba. También que había estudios médicos que constataban las lesiones que había tenido cada uno y subrayó que nunca en una causa de género se puede pretender justificar la agresión física de un hombre a una mujer (aclaró que si existieran otros legajos, en los que la víctima figurara como agresora, se investigan por separado). Sin embargo, ante la insistencia en la postura defensiva, sintetizó que en todos los casos hubo testigos y que sus declaraciones serán clave para validar una de las hipótesis. Además pidió la prisión preventiva por 25 días para realizar pericias y tomar testimoniales.

C.M, a su turno, dijo que sus tíos recibieron al boxeador por viejas diferencias de familia, pero aclaró que tras estos hechos declararon en favor de ella. Además le exigió a la defensa que se expresara con respeto hacia ella.

La jueza finalmente dio lugar a las imputaciones y remarcó que habría pruebas en esta instancia para sostener la acusación del MPF, pero consideró excesiva la cautelar para este caso. Ordenó que se fijen normas de conducta y prohibición de acercarse con control de GPS. La fiscalía apeló en contra de la libertad del acusado.

Otro detenido: violó la perimetral para exigirle a su ex que retire la denuncia y terminó tras las rejas

Fue el caso de un hombre de 41 años que fue denunciado por un hecho ocurrido el 22 de marzo en Concepción. Según la acusación ese día el sospechoso discutió con su pareja y luego la agredió a golpes. Por ese hecho se lo imputó por lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género; además se le prohibió acercarse a la víctima. El denunciado incumplió con la orden judicial el 26 y 27 de marzo, cuando se presentó en casa de su pareja para exigirle que retirara la denuncia. Por desobediencia judicial, el fiscal Héctor Assad pidió su detención y la justicia dio lugar al pedido por 50 días.

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