Miami Beach declara el estado de emergencia. Foto Telemundo

La ciudad de Miami Beach, en Florida (Estados Unidos), declaró ayer el estado de emergencia e impuso el toque de queda para contrarrestar los violentos disturbios registrados durante el fin de semana que dejaron cinco personas heridas de bala, en medio de las vacaciones universitarias de primavera (Spring Break).
La medida se mantendrá hasta el lunes próximo, y será entre las 00 de la madrugada y las seis de la mañana, según precisó en rueda de prensa la administradora de la ciudad, Alina Hudak, quien agregó que la disposición se aplicará en la porción de la ciudad que va desde la calle 23 hasta su límite sur.
La funcionaria señaló que firmará una orden de emergencia para el toque de queda de este fin de semana, mientras que para el del próximo fin de semana hará una solicitud formal al pleno de la Comisión (Concejo) de Miami Beach, la cual confía que salga adelante.
"Nuestra ciudad ha pasado su tope final", señaló en la conferencia de prensa el alcalde de Miami Beach, Dan Gelber, quien lamentó el número de recursos de efectivos policiales que las autoridades se han visto obligadas a desplegar.
"No queremos aquí el Spring Break, pero la gente sigue viniendo", se lamentó Gelber, quien confesó que no tiene autoridad para cerrar las carreteras elevadas que la conectan con la vecina ciudad de Miami, como medida de prevención.
Por su parte, el jefe de la Policía local, Richard Clements, señaló que en las últimas cuatro semanas los efectivos de esta dependencia decomisaron más de un centenar de armas de fuego, de las cuales 75 correspondieron al pasado fin de semana.
El anuncio de se da luego de que la madrugada de este lunes dos mujeres resultaran heridas de bala en un tiroteo ocurrido en la popular calle de Ocean Drive, en primera línea de playa y poblada de edificios Art Déco que representa en los carteles turísticos a esta ciudad vecina a Miami.
Las dos mujeres, que debieron ser derivadas a un hospital local aunque sin presentar riesgo, se sumaron a otras tres personas que a primera hora del domingo fueron ingresadas por heridas de arma de fuego.
La concurrida Ocean Drive y sus alrededores, llenas de bares y discotecas, son desde hace unas semanas el punto de encuentro de cientos de jóvenes que pasan sus vacaciones de primavera en esta turística ciudad del sur de Florida, y donde estos días sus autoridades han redoblado la seguridad.







