Salvavidas emocional.

“Vale la pena todo lo que hagas por ellos”. “Son incondicionales y lo que te devuelven es muy lindo”. “Son una compañía que no tiene precio”. “Ningún humano te va a recibir con el amor que te reciben los animales”. “Adoptar una mascota me cambió para mejor la vida”.
Estas son algunas de las frases de los tucumanos que en los últimos dos años decidieron adoptar un perro o un gato. En la mayoría de los casos, subrayan que una vez que se toma la decisión de adoptar se despierta algo incomparable en el interior de uno. “Yo los rescaté, pero en realidad ellos me rescataron a mí”, asegura el actor Manuel Villarrubia Norri. “Adopté a Sarah, que fue rescatada. Pero antes de que llegara a casa se sumó el Indio, otro perro. Todo esto ocurrió en medio de la pandemia y permitió enriquecer mi mundo interior en casa”, aseguró.
Dolores Strazza se enamoró de una gatita a la que dejaron abandonada en una caja, en abril de 2020, en la puerta del negocio donde trabaja su esposo. “Cuando la trajo estaba llena de hongos. La curamos y hoy la queremos como una hija. A mí os animales me ayudan en todo; son esenciales para mi vida”, confesó.
Grisel Romano adoptó en medio de la pandemia dos perritas abandonadas en Tafí del Valle. “Fue justo cuando se murió una mascota que tuvimos por 16 años. Ellas son todo para nosotros. Cuando llego a casa con un montón de problemas las veo a ellas y se me pasa la angustia. Con su amor me alimentan el alma”, cuenta la docente.
Melina Vega tiene tres integrantes nuevos en su casa: un gato y dos perras. El felino lo adoptó después de que una amiga lo encontró abandonado. A las canes se las regalaron. “En medio de la pandemia estábamos muy tristes porque se nos había muerto un perro y las nuevas mascotas nos ayudaron un montón a superar la angustia y el encierro”, cuenta.
Franco Maldonado siente que su gata lo adoptó a él: “ella llegó al patio de mi casa con sus dos crías. Desde que está aquí es hermosa su compañía”.







