ADICCIÓN. Muchos buscan calmar la ansiedad jugando en los casinos.

Especialistas destacaron la importancia de concientizar sobre la adicción al juego, conocida como ludopatía, una práctica que arruina todos los aspectos vitales valiosos y que suele encubrir distintas problemáticas del sujeto. Lo hicieron en ocasión de haberse conmemorado ayer el Día Internacional del Juego Responsable, informa Télam en su portal de noticias.
Siete de cada 100 personas en la Argentina padece de juego compulsivo, según un estudio realizado por la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires. “Se considera ludópata a una persona que tiene un impulso irrefrenable por jugar y pierde ante el juego su libertad de decir que no”, explicó el psiquiatra Harry Campos Cervera. Agregó que los adictos al juego tienen una estructura de personalidad buscadora de emociones, y necesitan niveles altos de adrenalina para sentirse estimulados, hecho que deriva en la incapacidad de poner un freno al juego.
Para la psicoanalista Diana Sahovaler de Litvinoff la ludopatía es una adicción ya que las personas buscan cubrir todas sus angustias con esta actividad. “Se apegan a algo que sienten que les ayuda a olvidar y les va a otorgar de una manera muy automática la felicidad, el olvido y la sensación de que consiguieron estar sin angustia”. Enfatizó en la importancia de aprender a tolerar la angustia y la frustración para evitar caer en este tipo de prácticas.
Cervera agregó que si bien no hay una edad determinada en que se observe mayormente la ludopatía, hay una tendencia en los jugadores jóvenes y en los jubilados, entre quienes hay -de todos modos- un diferencia en el tipo de juego. “Mientras que los jóvenes prefieren más apuestas de tipo deportiva o ruleta, las personas mayores son más propensas a tener adicción a los bingos”, agregó Cervera.
“Hay una cifra que es bastante fuerte que muestra que en la Argentina hay 19 millones de jugadores, pero no quiere decir que toda esa población sea adicta”, explicó Alberto Álvarez, de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). El problema, según el psiquiatra, radica específicamente en cuántas horas se destinan al juego.






