POCO OPTIMISMO. El Gobierno no encuentra una solución y analistas privados ya sostienen que la inflación de febrero puede ser similar.

En el proyecto de Presupuesto que fue rechazado en el Congreso Nacional, el Gobierno había proyectado una inflación del 33% para este año. Pero solo en enero, el primer mes del 2022, la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que confecciona el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), arrojó un 3,9% de incremento.
A pesar del notable incremento registrado en la media nacional, para el Noroeste Argentino (NOA), el Indec registró una variación inflacionaria aun mayor y llegó al 4% en enero, respecto de diciembre pasado. Este porcentaje no solo supera la media nacional medida por el organismo sino que, además, ubica a la región entre las que mayor inflación sufrieron en el país el mes pasado.
En efecto, durante el primer mes del año en curso solo Cuyo acumuló una inflación apenas por encima del NOA, con un 4,1%. Por debajo de nuestra región se ubican Gran Buenos Aires (GBA), con un 3,9%; Pampeana, con un 3,8%; Patagonia, con un 3,6% y el Noreste Argentino (NEA), con un 3,4%.
Por su parte, la tasa de inflación “Núcleo”, que excluye factores estacionales y precios regulados por Nación, se redujo desde el 4,4% mensual hasta el 3,3%.
En relación a esto, desde el Ministerio de Economía sostuvieron que esta merma se dio por la “estabilidad de Carnes y derivados tras los aumentos de diciembre, junto con la desaceleración de otros rubros”, como Prendas de vestir y calzado, o Transporte.
Uno de los principales rubros que empujó a la escalada inflacionaria fue el de los alimentos y bebidas no alcohólicas que en enero aumentaron 4,9% mensual (contra 4,3% de diciembre). A esto debe sumársele también las subas en verduras y frutas.
En base a los números del IPC se destacó también la menor suba en prendas de vestir y calzado, que aumentó 2,4% mensual (contra 4,8% diciembre) tras registrar aumentos superiores al 4% durante los últimos cuatro meses. También redujeron su tasa de inflación respecto a diciembre los rubros de transporte (2,8% mensual contra 4,9% diciembre) y bebidas alcohólicas y tabaco (1,8% mensual contra 5,4% diciembre).
La medición del organismo público prácticamente coincidió con los pronósticos que vaticinaban las consultoras privadas para este período del año. Por ejemplo, Ecolatina había anticipado que la inflación de enero se iba a ubicar cerca del 3,8%, mientras que para la consultora Analytica, el alza en los precios minorista repetiría la cifra de diciembre del 3,8%.
Lo más caro
A su vez, la división alimentos subió al 4,9%, el mayor incremento mensual desde noviembre del 2019. En el NOA, este porcentaje llegó al 5%.
“Lo más relevante en la división fue el incremento de Verduras, tubérculos y legumbres, donde se destacaron el tomate, la lechuga, la papa y la cebolla, entre otras. También sobresalió dentro de la división el alza de Frutas, especialmente el limón y la naranja”, aseguró el Indec en su informe.
La mayor suba corresponde al tomate redondo por kilo que subió un 82,2%, al valer $113,26 en diciembre y elevarse a $206,33 en enero.
En segundo lugar se encontró la lechuga que creció 51,1% su valor, ya que de $151,67 el kilo en diciembre su precio subió a $229,16 en enero. Completa el podio el limón que aumentó un 30,2%, ya que su precio saltó de $88,46 del mes previo a $115,14.
Con el antecedente de este primer reporte del IPC y teniendo en cuenta que el proceso inflacionario no se ha detenido en febrero (se registraron incrementos en el pan, los combustibles y algunos servicios), economistas y consultoras privadas ya anticipan para este mes una variación que supere al 3%.
¿Otra canasta?
Entre algunas de las iniciativas que el Gobierno analiza para buscarle un freno al avance de la inflación, por estas horas se baraja la posibilidad de llegar a un acuerdo para que los almacenes de cercanía también pongan a la venta una canasta de alimentos con precios regulados. Aunque todavía restan detalles, el nuevo programa iniciaría en marzo.







