Filicidio en zona sur de la Capital: “Mató a mi nieto para vengarse de mi hija”

Ayer al mediodía una mujer encontró a su hijo de tres años ahorcado y quemado. El padre del niño se había colgado de una viga.

IMAGEN ILUSTRATIVA IMAGEN ILUSTRATIVA

“Esta fue la cuarta vez que Maxi se comporta de forma agresiva. Mire en qué terminó”, se lamentó entre lágrimas Matilde Ruiz, la abuela de Máximo (3) el niño que fue asesinado por su padre Maximiliano Lazarte (32) en una vivienda ubicada en el barrio Kirchner. El trágico hecho sucedió el domingo, según confirmó el fiscal Alejandro Valeros, coordinador de la Fiscalía de Homicidios II.

“Los forenses determinaron que los cuerpos tenían 24 horas de fallecidos en el lugar. Realmente la escena fue desoladora”, dijo Valeros. Las autoridades  llegaron al lugar del hecho ayer a las 11 luego de ser alertados por un llamado. En un cuarto de la casa que estaba en construcción, yacía el cuerpo del pequeño en el piso y su padre estaba colgado del techo. Además, había signos de un incendio. El cuerpo del niño estaba quemado. Según informaron los Bomberos, la parte eléctrica del cuarto estaba intacta y el incendio ya estaba apagado cuando llegaron. Según los investigadores, al ser un cuarto muy cerrado, no pudo expandirse. Una de las hermanas de Lazarte fue quien descubrió los cuerpos a través de la ventana que da hacia ese cuarto y se comunicó con la madre del nene. “Cuando él salía a trabajar, lo dejaba al nene con la hermana que vive al lado. Como hoy (lunes) no la buscó, a ella le pareció raro y se acercó a la casa”, dijo la abuela del pequeño.

Lazarte trabajaba como albañil y hace dos semanas habían acordado con la mamá del niño que iban a separarse y ya estaban haciendo los trámites en la Justicia para coordinar las visitas y quién tendría la tenencia de Máximo. El sábado pasado (12 de febrero), Matilde preparó a su hijo, lo bañó y lo dejó en la casa que compartían con Lazarte, para que pasara cuatro días con su padre. “Hasta el martes mi nieto iba a estar con él y después mi hija lo buscaría. Ya estaban haciendo los trámites para inscribirlo en el jardín”, agregó. El domingo, Matilde llamó a su ex pareja para ver cómo estaba Máximo y el hombre no atendió el teléfono. Según dijo la abuela del niño, Lazarte habría aprovechado el domingo para cometer el crimen ya que en esa cuadra todos van a la iglesia y no podrían escuchar los ruidos. “El día de la pelea (el 26 de enero) yo la fui a buscar porque este tipo tenía a mi hija encerrada en un cuarto y había faltado a su trabajo dos días. Sus compañeras me avisaron y rápidamente la fui a ver. Desde ese día, ellos estuvieron conmigo en mi casa”, contó.

Matilde Elizabeth Zeballos (Eli para sus amigas), mamá del niño, es empleada del hospital Centro de Salud y al momento del hecho se encontraba trabajando. La mujer llevaba una relación de 10 años con el padre de su hijo. Según contó la abuela del niño, Lazarte era una persona violenta y desde esa última pelea, “se obsesionó con quedarse con mi nieto”. “Mató a mi nieto para vengarse de mi hija”, agrego. “Cuando yo la visitaba, ella estaba con miedo y a veces se iba a la calle a llorar para que yo no la vea. No quería que nadie supiese de lo que él le hacía”, relató. “La maltrataba, le hacía de todo. La obligaba a que ella le diera la mitad de su sueldo y además la tarjeta Alimentar. La vivía”.

Conmoción vecinal

La muerte del pequeño generó conmoción en el barrio. Familiares, amigos y vecinos acompañaron a Matilde durante varias horas en la puerta de la vivienda. “No puedo creer lo que pasó, era un hombre sano y amaba a su hijo”, dijo una vecina que tiene una verdulería a metros de la casa de Lazarte. “Lo veía pasear a su hijo, lo hacía jugar. No entiendo cómo llegó a hacer esto”, opinó otro vecino. Uno de los amigos de Lazarte, quien dijo conocerlo desde la infancia, expresó: “Estoy en shock. Jamás me imaginé que podría reaccionar así”.

“Él era buen padre”

Por su parte los familiares de Lazarte, el padre del niño, dijo estar sorprendida por el accionar del joven. “Me avisaron hace un rato y estoy destrozada. Mi hermano era una excelente persona y trabajador. Mi cuñada también excelente, no puedo decir nada malo de ella. No entiendo qué pasó y cómo pasó”, expresó P., una de las hermanas de Lazarte.

Tanto la familia del homicida como la de “Eli” recaudaron dinero para poder pagar el entierro de ambos. Los cuerpos fueron trasladados ayer pasadas las 16. “Se harán las autopsias pertinentes y tendremos más novedades del caso”, informó el fiscal.

Tamaño texto
Comentarios