Adicción a los videojuegos: señales a las que hay que estar atentos

Aumentaron las consultas a los especialistas en los últimos tiempos.

Adicción a los videojuegos: señales a las que hay que estar atentos
Lucía Lozano
Por Lucía Lozano 15 Febrero 2022

Casi no duermen. No hablan con nadie. Dejaron de hacer deportes y de salir con sus amigos. Bajaron su rendimiento escolar. Pueden jugar durante horas, más de 12, sin comer ni tomar agua. Son los casos más extremos de adicción a los videojuegos que han visto los profesiones. Casos que antes de la pandemia eran anecdóticos, pero que hoy se observan con más frecuencia en los consultorios y que encienden la alarma. Se trata de una dependencia que cobra cada vez más visibilidad, a tal punto que fue incluida como un problema de salud mental en la nueva clasificación de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La semana pasada, la OMS reconoció el “uso peligroso de videojuegos” como uno de los factores que influyen en el estado de salud. “La adicción a videojuegos se caracteriza por un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente, que puede ser en línea, a través de internet, o fuera de línea”, se lee en el informe del organismo internacional.

Falta de control

Entre los rasgos que distinguen a las personas con este trastorno, se identificaron la falta de control sobre el juego; el aumento de la prioridad sobre el resto de actividades vitales y la continuación o intensificación del juego a pesar de las consecuencias negativas.

“Es una problemática cada vez más seria por el aumento de horas que pasan los chicos frente a las pantallas y usando videojuegos”, expresó La psicóloga María Florencia Lazarte, del Programa Universitario para el Estudio de las Adicciones (PUNA). Al incluirla la OMS en su Clasificación Internacional de Enfermedades, esta adicción también debería tener más relevancia en las políticas públicas, sostiene la experta. “El Estado debería empezar a invertir en políticas de prevención de esta enfermedad”, sostuvo.

En el PUNA, según detalló, aumentan las consultas de padres de adolescentes de entre 12 y 15 años que están muy preocupados y se sienten desbordados por distintas situaciones: sus hijos están muy irritables, pasan demasiadas horas frente a las pantallas de computadoras o televisores, jugando a los videos, y cambiaron sus hábitos y patrones de comportamientos.

Estar atentos

En ese sentido, explicó cuáles son las señales a las que hay que estar atentos porque podría tratarse de un caso de adicción:

- Dejan de hacer cosas que habitualmente hacían, como por ejemplo deportes o salidas con amigos.

- Se desvelan y pasan demasiadas horas jugando. Esto les puede acarrear discusiones con familiares.

- No quieren sentarse a la hora de comer; cambian los horarios de alimentación.

- Bajan el rendimiento escolar.

- Tienen muy poca tolerancia a la frustración; no soportan los límites.

- Los adictos pierden el control de sus impulsos y la vida se les vuelve inmanejable. Las pantallas pasan a ser su único interés. Es una manera de llenar un vacío.

Lazarte distingue los distintos tipos de consumo de videojuegos: el uso, el abuso y la adicción. Según la especialista, hay muchas cosas que podemos hacer antes de llegar a una situación límite. “Es mejor apuntar a la prevención. Los padres deberían ser los ordenadores de conductas de los chicos. Son ellos los que deben aconsejar e influir cuánto, cuándo y cómo juegan”, sostuvo.

La psicóloga aconsejó a los progenitores estar atentos a lo que les pasa a los chicos. Hay alguna razón por la que un niño o adolescente pasa muchas horas jugando a la play o con el celular. Seguramente ese chico no sabe que hay otras actividades, deportivas o artísticas, que también generan satisfacción, remarcó.

Poner límites

También pidió a los papás poner límites, pero más que nada involucrarse, poner el cuerpo para ayudar a sus hijos a que pasen menos horas con las pantallas. De eso dependerá, entre otras cosas, que puedan desarrollar o no una adicción.

“No hay que llegar a situaciones extremas. Este fin de semana nos sorprendimos con la noticia de un adolescente de Alicante (España) que mató a su familia porque le prohibieron usar la Play Station y lo dejaron sin wifi. Es tremendo poner este ejemplo; pero sin dudas son hechos que nos llaman a la reflexión como padres: debemos tener una mirada integral de ellos, saber qué están haciendo y atentos a las cosas que nos llamen la atención. Para cosas que no podemos manejar, hay que pedir ayuda profesional”, resaltó.

Para consultas, en el PUNA funcionan dos líneas: 3815288759 o 0800 222 37642.

Cantidad de horas

Muchas veces los papás dudan cuántas horas pueden dejar a sus hijos jugar a los videos. Para los especialistas, no se trata de tiempo. Lo importante es no hacer maratones de muchas horas seguidas; es preferible jugar un rato, cortar y hacer otra actividad. Y ofrecerles alternativas a los chicos que no impliquen el uso de una pantalla de por medio. No hay que olvidar que los videojuegos están diseñados para capturar la atención. Por eso, cada etapa de un juego tiene premio. Y el cerebro espera la recompensa.

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