APOYO. Los amigos de Abel Rodríguez (de musculosa negra) se reunieron en el paseo público.

No fueron muchos, pero sí los suficientes para protestar por lo que consideran un atropello. “No estamos haciendo striptease. No andamos mostrando las partes íntimas. Sea verano o invierno, estamos sin remera. No es el clima, es la comodidad para entrenar”, dijo Julio Villafañe, uno de los amigos de Abel Rodríguez, el joven que sufrió un abuso policial por realizar ejercicios con el torso desnudo en el parque Avellaneda.
Por las redes sociales se había convocado para ayer a una manifestación que fue bautizada como el “Torsazo”. Pero muy pocos la apoyaron. Sólo se sacaron las remeras los amigos de la víctima que recibieron el apoyo de los tucumanos que eligieron ese paseo público para pasear. “Nos sacamos la remera porque podemos lesionarnos en la barra”, expresó José Barrera, uno de los jóvenes que elige la pista de salud del lugar para practicar calistenia. “Además de que hace calor y sí, es cómodo entrenar así”, dijo.
“Cuando nos subimos a las barras o estamos haciendo distintos ejercicios, al hacer volteretas o movimientos bruscos, es más fácil estar sin remera o musculosa porque nos podemos enganchar y caer. Ya me pasó una vez, pero con el pantalón, me enganché y quedé colgado. Puede realmente ser peligroso”, explicó Villafañe.
Hoy se cumplirá una semana desde que se registró el caso que generó un fuerte debate. “Es raro lo que le sucedió. Abel solo estaba haciendo ejercicio. ¿Por qué el policía tiene que acercarse de esa forma tan agresiva y brusca? En vez de hacerse cargo de los robos que hay en el parque… Viven manoteando teléfonos y ellos no hacen nada. Vienen a hacer problema por esta tontera”, expresó Barrera.
Emir Meija, otro de los jóvenes del grupo, contó que se dedica hace muchos años a la calistenia y que jamás le pasó algo similar. “Siempre entrené tranquilo. Uno viene a trabajar el cuerpo y se concentra en eso. Inclusive cuando hay familias con niños en el parque o una plaza, ellos te miran con admiración por lo que uno hace. No te miran mal ni estás dañando a nadie con lo que hacés. Creo que a nadie le molesta ver a un deportista sin remera entrenando”, dijo.
DESAFIANTES. Los jóvenes que se sacaron la remera fueron apoyados por las personas que asisten al parque. Foto de Luciana Nadales
Apoyo
Cuando los deportistas decidieron sacarse la remera no hubo escándalos, ni problemas. Sólo muestras de apoyo de los visitantes ocasionales y de las personas que viven de lo que ganan en el paseo público. “Siempre veo a los chicos. Es normal y no me parece mal que hagan su rutina sin remera”, expresó Beatriz Pachado, dueña de un quiosco ambulante que se instala a metros de la pista de salud del parque y quien dijo haber sido testigo del hecho entre el joven y el policía. “Estaba acá trabajando y vi cómo el policía se le acercó y le decía cosas. Después me enteré de lo que había pasado. Ellos nunca faltan el respeto, se sacan la remera para hacer ejercicio, nada más”, contó.
Su hija Micaela reconoció su malestar con el uniformado y apoyó sin dudar al deportista. “Incluso hay mujeres que se quedan en top o short muy cortos y nadie dice nada. Soy mujer, pero creo que son injustos con los chicos que vienen a ejercitarse. No me molesta para nada que se saquen la remera”, destacó.
“Creo que traen vida sana al parque. No entiendo cómo le puede molestar a alguien, solo están haciendo actividad física. No me parece mal y no me molesta”, expresó Jonathan López, que atiende un puesto de juguetes hace más de cinco años en el Avellaneda, a metros de la pista de salud.
“No me molesta para nada. Me pongo calza ajustada para entrenar y no estoy provocando. El chico quizás estaba sin remera porque se sentía cómodo”, dijo Adriana Lobo, quien disfrutaba de un picnic en el parque. “No la quiero a la policía, no hacen nada. Hay inseguridad en el parque y en toda la provincia. Cómo le van a hacer problema por eso al chico. Te vas a un balneario o a la playa y todos estamos de bikini o ropa corta, es lo mismo y no andan los efectivos obligándolos a ponerse una prenda de vestir. No hace mal a nadie”, dijo. (Producción periodística: Luciana Nadales)







