CULTIVO DE MARIHUANA

“La verdad es que este fallo me dejó muy contenta. En menos de un año salió la sentencia que confirmó que no era delincuente por cultivar mis plantas”, aseguró Valeria Inés Acosta, la emprendedora de Tafí del Valle que fue sobreseída por cultivar 11 plantas de marihuana. “De todas maneras estaba tranquila porque sabía que iba por muy buen camino”, explicó a LA GACETA.
- ¿Cómo vivió todo el proceso?
- Las primeras horas fueron muy incómodas. Por el llamado de un vecino que había escuchado unos ruidos, los policías llegaron hasta mi domicilio. Estuvieron mirando hasta que encontraron las plantas de marihuana que estaba cultivando y ahí empezó todo lo feo.
- ¿A qué se refiere?
- A que me llevaron a la comisaría y estuve toda la noche ahí hasta que definieron mi situación procesal. Después, a la mañana siguiente, me dejaron en libertad hasta que constataron que no tenía antecedentes penales ni ninguna otra causa pendiente con la Justicia. Y después vino lo peor.
- ¿Qué fue lo peor?
- Sentirme mal, avergonzada porque sabía que no había cometido ningún delito ni era una delincuente. Solamente era una cultivadora que producía su propia marihuana con fines medicinales. Después me di cuenta de que no era así, que no tenía que sentirme mal, sino aprovechar esta situación para pelear por mis derechos.
- ¿Tomó conciencia de la importancia del fallo?
- No termino de caer todavía. La verdad es que todo este tiempo, apoyada por Patricio Char, Daniela Falchi y Victoria Flores Fassola (reconocidos militantes pro cannabis) me animé a seguir con este proceso. No me sentía ninguna delincuente por haber cultivado plantas que me ayudaban, y mucho, con mi problema de salud. Era un tratamiento alternativo que me hace muy bien. Sufro de hipertensión arterial y con dos gotas del aceite que produzco reemplazo cualquier otro medicamento.
- ¿Y el fallo se conoció cuando moría gente en Buenos Aires por consumir droga adulterada?
- Exacto. Y lo que pasa es que la persecución penal tiene que apuntar a los que venden esas drogas, no a los que cultivamos nuestra propia cannabis. El comercio ilegal de esa sustancia genera muertes, al igual que el consumo. La marihuana es de uso medicinal ancestral desde hace muchísimo tiempo, pero recién están descubriendo sus beneficios. Bajo ningún aspecto es una droga peligrosa.
- Pero el comercio de la marihuana también genera muertes…
- Porque justamente está prohibida. Para los que las consumen con fines medicinales o recreativos, permitirles cultivarlas significan dos cosas importantes. La primera, les brinda seguridad porque no asisten a un mercado negro a comprarla. Y la segunda: ¿qué puede ser más seguro que consumir lo que uno produce? Uno, al producir su planta, sabe qué es lo que es y no corre el riesgo de tener problemas de salud en un futuro. Tiene toda una característica especial.
- ¿A qué tipo de característica se refiere?
- Es como cualquier otra planta. Tiene una cuestión especial porque se hace todo un proceso hasta que se la consume de la manera y el fin que uno le quiera dar. Además, para mí tiene una particularidad especial porque tengo un emprendimiento que se llama Aromas de Tafí, que tiene que ver con el cultivo de plantas.
- ¿Y cómo vivió el después del allanamiento?
- Me instalé en Tafí del Valle en 2006, y a pesar de que llevo mucho tiempo en el lugar, todavía me siguen considerando como “la de afuera”. Al principio quería que esto no se difunda mucho, pero después me di cuenta de que no era necesario. Porque insisto en que no cometí ningún delito y no me consideraba una “narco” tampoco. También descubrí que, aunque eran el mínimo grupo, había personas que consumían el aceite porque sufrían hipertensión, artritis y otros problemas de salud.








