Barby Guamán dirige “Chica King Kong” en Buenos Aires

El unipersonal a cargo de la actriz y cantante trans Susy Shock es parte de un ciclo del Teatro Cervantes, basado en un famoso texto de la escritora Virginie Despentes.

DOS ARTISTAS TRANS. Susy Shock y Barby Guamán unen sus talentos para la puesta que se estrena hoy en la explanada de la Biblioteca Nacional. Foto de Paula Garnier DOS ARTISTAS TRANS. Susy Shock y Barby Guamán unen sus talentos para la puesta que se estrena hoy en la explanada de la Biblioteca Nacional. Foto de Paula Garnier

Esta noche, sobre la explanada de la Biblioteca Nacional, la actriz y cantante Susy Shock interpretará un texto que ya es histórico en el debate sobre las cuestiones de género. “Chica King Kong” es un capítulo del libro “Teoría King Kong”, de la francesa Virginie Despentes, que el Teatro Cervantes convirtió en un ciclo de unipersonales estrenado en 2020 y por el que pasaron importantes actrices y directoras. En esta ocasión, la puesta estará bajo la dirección de la tucumana Barby Guamán.

En su obra, Despentes reúne con ironía, humor y un lenguaje coloquial, reflexiones que hacen al debate sobre la mujer, desde una postura feminista, y habla sobre el trabajo sexual, la violación, la masculinidad, el sistema sexo-género, la homosexualidad, entre muchas otras materias de interés y actualidad. En diálogo con LA GACETA desde Buenos Aires, Barby Guamán comentó cómo abordó este desafío.

“El Cervantes tiene un comodato con la Biblioteca Nacional para presentar diferentes puestas del ciclo Teoría King Kong -explicó-. Ellos convocan a las actrices y cada una elige a su directora. En este caso, me toca trabajar con Susy Shock, que es una megaestrella conocida a nivel latinoamericano. Una trans que canta y es una gran actriz. Al principio todo fue online, yo desde Tucumán y ella desde aquí. Fue raro, porque el taller me parecía eterno, no preciso, y había muchas cosas que en la inmediatez de lo físico demandaba en esos momentos. Ahora se pudo ensamblar, finalmente. Yo estoy aquí desde el sábado y estamos trabajando a full, muchas horas por día”.

- ¿Ya conocías el texto?

- Lo había leído hace muchos años, pero cuando lo retomé ahora es como si cobrara otro significado, porque es otro momento de mi vida y de la historia. Al leer algunas partes me dije: “esto ahora ya no está pasando de esta manera, o por lo menos intentamos que no suceda”. Pero me fui dando cuenta al avanzar en el texto de que, a pesar de ser revolucionario, descontracturante, y ofrecer una amplia visión del feminismo, nosotras como travas seguimos quedando de lado en esa situación. Casi diría que me da ganas de que haya una revolución trava. Que podamos independizarnos de esas masculinidades y feminidades que tienen un contexto tan binario. Así que empecé a montar el espectáculo entendiendo que las que decimos ese texto somos travas, que estamos más vivas que nunca y empoderadas en esto que significa nuestra travestidad.

-En 2020 a este capítulo lo hizo Mercedes Morán y en 2021 Muriel Santa Ana ¿Los viste?

- No quise ver ninguna de las otras versiones. En primer lugar, estoy sorprendida porque es la primera vez que el Cervantes contrata a una directora trava. Es raro ser la primera. Un poco me da vergüenza y me hace pensar en las grandes discriminaciones en la historia, que ha sido tan machista durante tanto tiempo. En general no se conocen las enormes dificultades que enfrentamos las travestis para llegar a esos lugares y ser consideradas como potables para hacer esos trabajos. Y con respecto a mi puesta, la versión que estoy manejando es muy onírica, como es mi característica de montaje. Ayer, cuando se fue terminando el ensayo, la prueba de luces y de sonido, todo el mundo estaba muy emocionado, hasta las lágrimas. Estoy feliz con esta posibilidad que me da el Cervantes de poder manejar un grupo de personas donde hay técnicos, vestuaristas, maquilladores, sonidistas, cada uno a su vez con su equipo propio... Es una megaproducción, gigantesca. Ayer he podido ver cumplida toda la metáfora que tenía en mente con respecto a la puesta. Ha sido increíble ver cómo todo el mundo ha logrado hacer desde su área algo exquisito. Es raro que esto le pase a una tucumana trava (risas).

- Hace un año tuvo repercusión nacional una nota sobre tu nombramiento como la primera trabajadora trans del Instituto Nacional de Teatro.

- Sí. Ahí también dije que la gente celebra ese logro individual, pero en general no se conoce que la inclusión no funciona fluidamente para la mayoría. El cupo laboral trans existe, pero las oportunidades para nosotras siguen siendo escasas. Siento que durante mucho tiempo las travas hemos estado paradas de prostitutas, en la calle, trabajando con la única posibilidad que teníamos: nuestro cuerpo. A muchas de nuestras compañeras, sus familias heterosexuales las echaron de sus casa a una cortísima edad. Conozco chicas que tienen entre 12 y 14 años, y están fuera de su hogar prostituyéndose. Ese abandono de persona que comete la familia pareciera que para la comunidad eso es justo. Cuando se habla de género, a estas cosas no se las tienen en cuenta. Además, las leyes de identidad de género y de cupo laboral tienen todavía pocos años. Nuestros derechos ganados son pocos y muy recientes. Hoy la mayoría de las trabajadoras sexuales que veo trabajando en la calle, aquí en Buenos Aires, son transexuales. Porque hay una gran demanda, pero también porque es la única posibilidad de sobrevivir que tienen.

-¿Qué otros proyectos tenés para este año?

- Me queda todavía terminar de presentar la puesta “Preludio de una mariposa negra”, con la que hicimos temporada en 2021. Ahora estoy escribiendo “Selva negra”, que es también sobre el tema de género. Espero poder montar este nuevo sueño que tengo en mi mente. Antes de la pandemia, a veces renegaba porque tenía muchos shows los fines de semana y a veces me tenía que cambiar en el taxi. Pero cuando se paralizó todo pude valorar eso que tenía y casi lo perdí. Ahora estoy muy aferrada a la idea de no perder tiempo, organizarme, armarme en esto que amo.

-¿Habrá posibilidades de que “Chica King Kong” llegue a Tucumán?

- El Cervantes está tan entusiasmado con lo que va viendo, que a lo mejor... No sé qué va a pasar. Hay como una fantasía de viajes en torno de este comodato, pero todavía no se sabe nada. La puesta es fantástica, la técnica, el maquillaje y vestuario, increíble. Es una oportunidad maravillosa poder dirigir con un equipo gigantesco de gente, algo que en el norte no nos ocurre. Ayer comenzamos a ensayar a las 16 y eran las 12 de la noche y no se iba nadie. Están al servicio de la propuesta y se comprometen de tal manera que son parte del espectáculo. Que todo eso esté a disposición de una norteña, trava, medio ignorante, que ha salido de la primaria (risas)... No es habitual.

Tamaño texto
Comentarios