23 Octubre 2004 Seguir en 
Buenos Aires.- El canciller Rafael Bielsa defendió ayer, desde Madrid, el proyecto de marco regulatorio de los servicios públicos que impulsa el Gobierno, al asegurar que permitirá que las prestaciones se den bajo condiciones razonables y un equilibrio en el interés de las partes.
"Trabajamos con el mejor espíritu para lograr una síntesis de equilibrio. No es una tarea complicada, sino una tarea que lleva tiempo: ni Argentina va a hacer una cosa irrazonable, ni va a permitir que en condiciones irrazonables se sigan prestando los servicios públicos", afirmó.
"El marco propuesto por el Gobierno argentino contiene regulaciones elementales para proteger la prestación de los servicios en condiciones adecuadas para nuestros usuarios", explicó el jefe de la diplomacia argentina.
En tanto, diputados y senadores salieron ayer a defender el proyecto de ley que tiene media sanción de la Cámara de Senadores y que busca impedir a las empresas de servicios públicos intimar y cortar la prestación a los usuarios morosos en el pago.
La norma retardará la represalia a los morosos con la que cuentan actualmente las concesionarias, que pueden cortarles el servicio a sus usuarios sin previo aviso ante un retraso en el pago de dos períodos consecutivos.
El jefe del bloque radical, Mario Losada, autor de la iniciativa que contó con el apoyo de todas las bancadas, salió al cruce de las críticas de demagógico que algunos economistas formularon contra el proyecto. En ese sentido, sostuvo: "no es demagógico y sirve para defender a usuarios absolutamente indefensos".
El diputado Héctor Polino sostuvo que hay un principio general en materia de servicios públicos en todo el mundo, que es asumido por los Estados, sobre la solidaridad con la gente que menos puede pagar.
En tanto, el diputado Julio Gutiérrez (PJ) advirtió que el proyecto para impedir la interrupción de servicios públicos a usuarios morosos, en caso de ser aprobado, provocará una catarata de juicios contra el Estado. (DyN-Télam-NA)
"Trabajamos con el mejor espíritu para lograr una síntesis de equilibrio. No es una tarea complicada, sino una tarea que lleva tiempo: ni Argentina va a hacer una cosa irrazonable, ni va a permitir que en condiciones irrazonables se sigan prestando los servicios públicos", afirmó.
"El marco propuesto por el Gobierno argentino contiene regulaciones elementales para proteger la prestación de los servicios en condiciones adecuadas para nuestros usuarios", explicó el jefe de la diplomacia argentina.
En tanto, diputados y senadores salieron ayer a defender el proyecto de ley que tiene media sanción de la Cámara de Senadores y que busca impedir a las empresas de servicios públicos intimar y cortar la prestación a los usuarios morosos en el pago.
La norma retardará la represalia a los morosos con la que cuentan actualmente las concesionarias, que pueden cortarles el servicio a sus usuarios sin previo aviso ante un retraso en el pago de dos períodos consecutivos.
El jefe del bloque radical, Mario Losada, autor de la iniciativa que contó con el apoyo de todas las bancadas, salió al cruce de las críticas de demagógico que algunos economistas formularon contra el proyecto. En ese sentido, sostuvo: "no es demagógico y sirve para defender a usuarios absolutamente indefensos".
El diputado Héctor Polino sostuvo que hay un principio general en materia de servicios públicos en todo el mundo, que es asumido por los Estados, sobre la solidaridad con la gente que menos puede pagar.
En tanto, el diputado Julio Gutiérrez (PJ) advirtió que el proyecto para impedir la interrupción de servicios públicos a usuarios morosos, en caso de ser aprobado, provocará una catarata de juicios contra el Estado. (DyN-Télam-NA)







