Terror con acento argentino y producción de la Warner Bros.

Diego Peretti protagoniza “Ecos de un crimen”. También se estrena el nuevo filme de Paul Thomas Anderson: “Licorice Pizza”.

DIEGO PERETTI. El actor interpreta en “Ecos de un crimen” a un escritor que indaga en un oscuro misterio.  DIEGO PERETTI. El actor interpreta en “Ecos de un crimen” a un escritor que indaga en un oscuro misterio.

“Es la historia de un escritor de best sellers que pasa un momento de crisis personal enorme y viene de tener un problema de salud. Junto a su familia se toma unas vacaciones en una cabaña alejada, con la presión de escribir y un bloqueo creativo. A la noche hay una tormenta, se corta la luz y golpea la puerta una presencia inesperada que viene a arrasar con su tranquilidad. Ahí empieza la confusión entre la ficción que él escribe con la realidad”, sintetizó el director Cristian Bernard sobre el argumento del thriller psicológico “Ecos de un crimen”, protagonizado por Diego Peretti. La película, producida por la Warner Bros, se estrena hoy en las salas tucumanas.

“Hay gente haciendo terror pero sin apoyo industrial y por eso ‘Ecos de un crimen’ no es una película típica porque, hasta ahora, el cine argentino no se había metido tanto con este género, con algo tan oscuro como esta historia”, apuntó Bernard durante una entrevista.

El elenco se completa con Julieta Cardinali, Carla Quevedo, Diego Cremonesi y Carola Reyna. A partir de un guion de Gabriel Korenfeld (”Permitidos”, de 2016), Bernard encara por primera vez el género de terror luego de destacarse con la comedia negra de culto “76 89 03” (2000), que marcó una referencia más experimental y alternativa en relación con el denominado nuevo cine argentino, y “Regresados” (2008), ambas en sociedad con Flavio Nardini.

Sobre la forma en que se gestó el proyecto, el director contó en entrevista con la agencia Télam: “Cuando me llegó el guion pensé en las películas que amo, el cine de los setenta de Estados Unidos que me cambió la vida. Era la oportunidad de hacer cine de género desde un lugar industrial y con los recursos y herramientas que se merece”.

Respecto del rodaje, Julieta Cardinali comentó que no fue sencillo, porque los actores se vieron obligados a trabajar bajo una permanente lluvia. “Llueve en el 90 por ciento de la historia y teníamos trajes de neoprene debajo de la ropa porque estábamos mojados todo el tiempo, con mucho frío (en pleno invierno). Fue una de las primeras películas que se rodó en pandemia, pero las ganas de volver a filmar después de tanto le ganaban a incomodidades como tener que hisoparse todo el tiempo”, explicó.

Después de su estreno en salas, la película estará disponible en la plataforma HBO Max,

Comedia romántica

“Licorice Pizza”, la otra película que se estrena hoy en salas locales, es la historia de una pareja de jóvenes en el Valle de San Fernando, California en 1973, mientras crecen, se divierten y se enamoran.

“LICORICE PIZZA”. El nuevo filme del director de culto Paul Thomas Anderson es alegre y nostálgico. “LICORICE PIZZA”. El nuevo filme del director de culto Paul Thomas Anderson es alegre y nostálgico.

Escrita y dirigida por Paul Thomas Anderson, realizador de filmes de culto como “Boogie Nights”, “Magnolia” o “El hilo fantasma”, en esta ocasión enfoca el traicionero recorrido del primer amor. Criados en el Valle de San Fernando, Alana Kane (Alana Haim) y Gary Valentine (Cooper Hoffman), no se conocían hasta el día de la toma de fotografías en escuela secundaria donde estudia Gary. Alana ya no es una estudiante, sino una joven que busca encontrarse y definirse a sí misma más allá de su aburrido trabajo como ayudante de fotógrafo. Gary ya es un actor consolidado y se apresura a decírselo a Alana en un intento de impresionarla. A ella le divierte y se siente intrigada por la confianza sobrenatural de él y entablan una relación sincera, aunque incómoda. Buscando fortalecer su conexión con Alana, Gary consigue una oportunidad para que ella sea su acompañante durante una presentación en la televisión de Nueva York, e impulsivamente, ella acepta. La presentación en la televisión no sale exactamente como estaba prevista y, una vez de regreso en California, cada uno de ellos se cuestiona su futuro. Con el tiempo y a medida que su amistad crece, Gary busca oportunidades profesionales fuera de la actuación y se convierte en un emprendedor en ciernes que vende camas de agua y abre un salón con juegos de pinball; y Alana se plantea seriamente su futuro (incluyendo una incursión en la actuación). Por su cuenta o en conjunto, Gary y Alana experimentan una serie de epifanías que son a la vez divertidas y agridulces: encuentros cercanos con un actor famoso (interpretado por Sean Penn), un productor de Hollywood (que interpreta Bradley Cooper) y un político local (Benny Safdie).

El filme es una comedia romántica atípica pero llena de momentos frenéticos y queribles que, a la manera de Anderson, recrea una época basada en sus propios recuerdos.

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