Adrián Suar habló del abuso sexual que sufrió su hijo Toto: “Fue muy impactante cuando nos enteramos”

El productor contó qué sintió al tomar conocimiento del hecho y por qué no iniciaron acciones legales contra el culpable.

Toto Kirzner y Adrián Suar. Archivo. Foto: Movilpress. Toto Kirzner y Adrián Suar. Archivo. Foto: Movilpress.
24 Enero 2022

“No sé ni cómo se dice ni cómo se anuncia, pero en dos oportunidades abusaron de mí”. Con estas palabras, en el mes de octubre Toto Kirzner había sorprendido a todos al contar un desagradable episodio que vivió cuando tenía 7 años. Lo hizo en PH, Podemos Hablar, el programa que Andy Kusnetzoff conducía los sábados por la noche en Telefe.

“Soy una persona muy ansiosa, que todo lo quiere ya. Y ese día quería ir a la casa de mi amigo y en donde vivía en zona norte habíamos alquilado una casa, yo estaba empecinado en ir a ver un amigo. Y ahí había trabajado una persona que yo no la tenía más que de vista, lo vi con un rastrillo, mientras yo estaba en la vereda, con una distancia como estoy acá ahora”, había dicho en el comienzo de su relato.

Y, visiblemente compungido, continuó: “Esa persona me empezó a hablar, y en un momento no se porque, pero se empezó a oscurecer todo. Y ahí dije: ‘Hay algo raro’. Porque soy muy intuitivo y me empecé a alejar,  finalmente ocurre y es ahí donde me arrastra hasta la cama, ocurre eso espantoso, y lo mismo en otra oportunidad”.

A más de tres meses de esta estremecedora confesión, fue su padre, Adrián Suar, quien se refirió al tema en una entrevista que le concedió a Marcelo Longobardi para CNN. “Fue un abuso de agarrar, de toquetearlo, no llegó a ser un abuso más profundo como han sufrido algunos chicos o chicas, pero fue duro para un chico de siete años en un country conocido en Argentina, ahí adentro un jardinero que trabajaba y estaba en otras casas”, comenzó expresando el reconocido productor.

Y agregó: “Fue muy impactante cuando nos enteramos. Cuando lo contó en el programa, nosotros con la madre (Araceli González), ya lo sabíamos dos años antes. Durante casi 15 años, no contó nada. Y fue muy fuerte para él, cómo lo vivió, como tantos chicos que tuvieron ese problema. Uno puede pensar: ‘¿Por qué no habló?’. Pero no hablan. Es un flagelo de ese tipo de personas enfermas, porque es una enfermedad, que pasa y sigue pasando, por eso hay que estar muy atento”.

“Nosotros sabemos quién es e íbamos a iniciar acciones, pero después hablamos con mi hijo y, como él contó, decidió no hacerlo. Él tiene mucha sabiduría. Es un pibe muy especial, por su luminosidad, por su espontaneidad y por su manera de vivirlo. Pero igualmente, como padre, estoy atento en los últimos años a esas cosas que no son gratis. A veces pasan cosas en el seno familiar y vos decís: ‘No puedo creer que te pasó eso’. Y no te enteraste, pero pasó a metros. A veces hay cosas en el mundo de los adultos con los más chicos que no puedo creer que hayan pasado y sigan pasando”, cerró.

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