El interior, la juventud y los derechos humanos en el foco del INT

Roberto Toledo detalla los objetivos para 2022 de la delegación local del Instituto Nacionalde Teatro. Un balance de lo hecho y la polémica por “La puta mejor embalsamada”. Aporte federal y la ausencia de presupuesto para el año.

BATALLADOR. Roberto Toledo reconoce que “el ser tucumane se distingue por su agitación sanguínea festiva”. BATALLADOR. Roberto Toledo reconoce que “el ser tucumane se distingue por su agitación sanguínea festiva”.
Fabio Ladetto
Por Fabio Ladetto 23 Enero 2022

La existencia de una Ley Nacional de Teatro desde fines de la década del 90 y su correlato provincial con una legislación propia, han significado un respaldo fundamental para la actividad en términos de financiamiento a salas, grupos y puesta de obras.

Pero el delegado local del Instituto Nacional de Teatro (INT), Roberto Toledo, considera -en diálogo con LA GACETA- que ése no es su objetivo principal: “como toda norma, está destinada a la comunidad en general. O sea que los teatristas somos herramientas de la ley y la real beneficiaria debe ser esa sociedad a la que damos en llamar el público”.

- ¿Qué pretenden conseguir como institución?

- Básicamente representación territorial, federalismo, inclusión, fomento y desarrollo de la actividad teatral; o sea cumplir con los objetivos de la ley. La representación territorial del INT no la tiene ningún organismo artístico de la Nación: su federalismo es modelo en el país y sus preceptos son icónicos en el mundo.

- El estado de agitación constante del universo teatral tucumano, ¿es un desafío especial para un gestor cultural?

- Nuestro universo es reflejo de la sociedad y de su producción artística. Es un desafío como el de cualquier actividad política o de gestión en Tucumán. Somos naturalmente batalladores, plantamos banderas y las defendemos, es nuestro devenir histórico. Fuimos siempre un laboratorio de políticas diversas y sobrevivimos. Somos generalmente una provincia de gobiernos populares, sobre todo peronistas (a excepción de la oscura mancha de Fuerza Republicana). Como gestores también somos parte de ese ser tucumane de agitación sanguínea, de lucha, pero festiva, amable y hospitalaria también.

- ¿Cuál es tu balance del año que terminó?

- Fue un año de políticas resultantes de paradigmas que el INT fue implementando a lo largo del año anterior y que surgieron de la crisis sanitaria del covid. Hay tres aspectos que son variables de la gestión: lo administrativo, lo económico y lo político. En lo primero, la incorporación de dos nuevas asistentes en la delegación local mejoró sensiblemente el flujo de tramitaciones de expedientes e incluso permitió el incremento de solicitudes de subsidios, con una cantidad similar a lo previo a la pandemia, con el 29% superior a la gestión provincial en la actividad teatral y el 69% superior al promedio de la región. El trabajo remoto y la tramitación digital fue debidamente diseñada desde la Dirección Ejecutiva y la administración central para agilizar y desburocratizar lo más posible el recorrido de los expedientes. Muchas de estas medidas vinieron para quedarse.

El interior, la juventud y los derechos humanos en el foco del INT

- ¿Hubo fondos suficientes para la demanda?

- Desde lo económico el aporte del Ministerio de Cultura de la Nación fue inmejorable: el INT contó con su propio presupuesto y sumó fondos del tesoro nacional para desarrollar su tarea de fomento y difusión. En este campo es de destacar la gestión de Maximiliano Uceda, quien es también Secretario de Gestión Cultural del Ministerio. La mayor cantidad fue destinado al sector productivo teatral y menos a servicios (hoteles, pasajes, etcétera). Lo que en 2020 fue el Plan Podestá, el año pasado fueron los programas A Cielo Abierto, Teatrines y Argentina Florece. Y si en 2020 pudimos comprar dos salas (Puerto Cultural Libertad y Casa Luján), luego de una incesante lucha a la administración macrista; en 2021 los fondos fueron para Adecuación Sanitaria, ReactivAR Escenas y EspectAR, todos para sostenimiento de salas y dirigidos principalmente al público.

- ¿Se logró sortear definitivamente el choque entre el Consejo de Dirección y la Dirección Ejecutiva que marcó otras gestiones?

- Desde lo político tuvimos un año de acompañamiento a los planes federales, inclusivos y asertivos del Consejo de Dirección, con el enorme trabajo y compromiso de los consejeros, pero sobre todo en la planificación consensuada y trabajadas entre el director ejecutivo Gustavo Uano y el secretario general Ariel Molina, con la participación de la representante del NOA Jimena Sivila Soza.

- Pese a lo que señalás como logros, en lo político hubo una mancha muy grande con la suspensión de la obra “La puta mejor embalsamada”.

- Es una situación política a resolver, nuestro objetivo es la reprogramación de las funciones y estamos trabajando para ello, para poder ponerla en un teatro que cumpla las condiciones técnicas necesarias, pero sobre todo que podamos tener las garantías de seguridad necesarias para hacerlo. Esta obra, que vi en la Fiesta Nacional de Teatro de La Pampa, fue invitada por esta gestión a participar de la Fiesta Provincial de Teatro de Tucumán. Lo que pasó es que un día antes de su presentación se suspendió, ya que no contábamos con la garantía de brindar seguridad tanto al elenco como al público, debido a una serie de rumores de amenazas. Yo milité la obra desde la primera instancia. Lamentablemente pudo estar en Salta y aquí no, lo que me hizo pensar también en la fuerza y el impacto que tiene el teatro tucumano en nuestra comunidad.

- ¿Qué planes tienen diseñados para empezar 2022?

- En este año tenemos programado iniciar con dos programas ya aprobados: Interiorizando el Teatro, que es la producción de obras de pequeño formato en seis localidades del interior (Alberdi, Banda del Río Salí, El Mollar, Monteros, Simoca y Tafí Viejo) con elencos locales para constituir un grupo de trabajo para futuros proyectos de producción y E.T.E.R. (Episodios Teatrales En Radio), que fomenta la actividad radioteatral, donde se seleccionarán tres producciones a los fines de grabar y difundir por la emisoras locales de todas las localidades posibles de la provincia.

- Te quedan tres años de mandato, sin reelección...

- Los ejes principales de lo que resta de mi segundo período en el INT está enfocado a trabajar con derechos humanos, juventud e interior. Estamos conformando un grupo de trabajo que conozca, efectivamente, estos territorios; que no tenga problemas en incursionar desde la perspectiva del diseño de dispositivos adecuados como desde la factibilidad de sumergirse en las problemáticas propias de esos ejes. Creo que el INT es el Estado y debe tratar de estar presente, a través del teatro, en donde más se necesite. Estos fueron los ejes que planteé en el concurso para este segundo período, lo que creo que debe respetarse como una plataforma electoral.

- ¿Hacia adónde está apuntando el INT como objetivo?

- Con esta nueva administración y en el entorno de un gobierno nacional y popular, está apuntando a reconvertirse, a ser el organismo para lo que fue creado. Al principio lo vino siendo y creciendo, pero luego fue desnaturalizado y elitizado por cierto sector. Hoy este nuevo rumbo que tomó en lo organizacional, en lo administrativo y en lo político vuelve a abrevar en las ideas de quienes fueron los precursores y fundadores del espíritu de la ley 24.800. Muchos construyeron este camino que vuelve a andar la institución y a muchos referentes de esa construcción les costó persecución y maniobras espurias, sobre todo desde el macrismo, que deterioró ostensiblemente la calidad institucional y degradó el Ministerio de Cultura a Secretaría. A algunos de estos referentes les costó expulsión y difamación desde el propio aparato del estado, una práctica común del macrismo. Hoy esta nueva administración le devuelve jerarquía institucional, organización territorial y un nuevo contrato federal al INT.

- ¿Tienen asegurado un presupuesto de funcionamiento?

- Al no haberse aprobado el presupuesto 2022, la oposición dejó al Gobierno sin esa herramienta; por lo tanto el Consejo de Dirección tiene la tarea de trabajar en el presupuesto con que trabajaremos este año, pero de movida seguro que con los mismos recursos de 2021. Venimos trabajando con instituciones nacionales, provinciales y municipales desde hace años, así que seguiremos en ese mismo camino, agregando las comunas.

- ¿Se usaron bien los subsidios que se entregaron?

- Particularmente creo que todos los fondos otorgados al sector teatral son bien usados siempre, lo que se puede constatar en el crecimiento de la producción. Vimos salas que se adecuaron, espacios transformados, elencos que salieron a las plazas, las calles, los barrios, los centros de encuentros comunales, una resiliencia total del sector independiente con una explosión de intervenciones, puestas, obras, varietés, performances, etcétera, en todo el país.

- Tu gestión concluye en 2025, ¿cuáles son los logros y cuáles las deficiencias hasta ahora?

- Es relativo porque la percepción no siempre es igual para todes, lógicamente. Diría que entre las deficiencias está principalmente el tema de la comunicación, que ninguna gestión terminó de resolverlo; otra es, y a pesar de ser del interior, no poder terminar de lograr la inclusión total, solo hubo alguno que otro movimiento en este sentido de los elencos y producciones. Acerca de la juventud, la estamos dejando fuera de nuestras políticas desde hace mucho tiempo: aún así, hay muchas producciones de jóvenes muy buenas y muy diversas, en un manantial del que mucho tienen que ver la UNT, las academias y la formación independiente, casi todas de alta calidad, pero sin fortaleza en la gestión y producción. Entre los logros recientes, destaco las casi 200 funciones del Argentina Florece en diversos municipios y comunas, escuelas, merenderos, centros culturales, asociaciones civiles, salas teatrales, espacios culturales, centros de recreación; los programas en espacios públicos A Cielo Abierto, Teatrines, Fiesta Provincial de Teatro y En Bruto; los planes de adecuación sanitaria, el Reactivar Escena, el EspectAR, y los subsidios para funcionamiento de sala, producción de obra, festivales y eventos.

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