Aldo Bunader: “El trasplante con órgano de donante cadavérico está llegando a su fin”

El director del Cucai Tucumán, se maravilla ante el último hito de ablación de órganos: un paciente humano vive con un corazón de chancho. “Por ahí va la ciencia”, asegura.

ALDO BUNADER. “Argentina y dentro de ella Tucumán están a la vanguardia en trasplantes”.  ALDO BUNADER. “Argentina y dentro de ella Tucumán están a la vanguardia en trasplantes”.

El futuro es hoy. Los avances de la medicina parecen extraídos de una serie de Netflix. O al menos eso pensaron quienes se sorprendieron hace unos días con la noticia sobre un hombre en Estados Unidos que vive con un corazón de chancho. Aldo Bunader, en cambio, se maravilla. Piensa en las infinitas posibilidades que abre este éxito de la ciencia para la sobrevida de los pacientes con enfermedades terminales. No duda en depositar sus esperanzas en esta técnica por una importante razón: “estamos llegado casi al límite del trasplante con donante cadavérico”.

Director desde hace ocho años del Centro Único Coordinador de Ablación e Implante (CUCAI) en Tucumán, Bunader tiene el orgullo de pertenecer a la provincia con más donaciones en el país, desde hace varios años. Tucumán aporta 20 donaciones por cada millón de habitantes, cuando la media nacional es 13. Pero por esa razón también es consciente de que la necesidad de órganos supera la oferta. “Estamos llegando al límite”, repite.

- ¿Qué piensa sobre la ablación en el Centro Médico de la Universidad Maryland?

- El xenotrasplante es decir, cuando se pone un órgano de otra especie en un ser humano es una técnica que se venía intentando desde los años 70 y 90, pero que ahora tiene una gran posibilidad por la manipulación genética, que permite disminuir la respuesta inflamatoria e inmunológica del receptor del órgano para que no haya rechazo. Creo que es una alternativa muy válida. Por ahí va la ciencia del trasplante. No sólo me refiero a la utilización de órganos de animales, como cerdo, vaca o mono, que son los más compatibles con el humano, sino también a la creación de órganos artificiales.

- ¿Por qué es tan importante esto?

- Porque hemos llegado casi al límite de los trasplantes con donante cadavérico. La demanda es cada vez mayor, lo que produce un desequilibrio entre los donantes y los receptores. La necesidad de trasplantes de órgano se ha convertido en una pandemia en el mundo. Los pacientes en lista de espera se siguen aumentando no solo en la Argentina, sino en el primer mundo. Hay países como España que tienen casi 60 donantes por millón de habitantes, y a pesar de ello su lista de espera continúa avanzando.

- ¿Cuál es la situación?

- Es insuficiente la oferta que tenemos a través de muerte en asistolia (cese irreversible de las funciones cardiorrespiratorias), de donante cadavérico, con muerte encefálica y donantes marginales, que en los años 90 y 2000 lo desechábamos y ahora los reparamos y los usamos también por la gran demanda. Es decir, aunque no sean los órganos ideales, debemos repararlos para mejorar la calidad de vida del paciente y en otros casos para salvarle la vida. Por eso estos proyectos de xenotrasplante y de órganos artificiales para trasplante son muy interesantes.

- ¿Va a ser común esta técnica?

- Hay distintos grupos que están estudiando esto: uno muy importante en Pittburg, otro en Meryland, donde se ha hecho la cirugía, y también en Europa y en Japón.

La Argentina siempre a la vanguardia de donaciones, está entre los 10 u 12 países de donación y traslante. Siempre participa en proyectos de investigación y tenemos grandes líneas de trabajo. Pienso que eso va a ser una certeza en un futuro inmediato.

- ¿Piensa que esto puede plantear problemas éticos?

- Siempre que la medicina trata de avanzar en algunos aspectos hay grupos que ayudan y otros que son detractores, especialmente cuando se utilizan tejidos u órganos, células de otra especie. Hay que sentarse a hablar para analizar cuáles son los límites: cuando usar estos órganos y cuando no, qué órganos vamos crear, de dónde van a salir las células madre ... todo esto es lo que debemos conversar primero los médicos, luego con la sociedad, legislar y después cumplir esa legislación. Hay todo un camino que empieza detrás de esto, de poner el corazón de un cerdo modificado genéticamente en un humano para que funcione y pueda latir.

- ¿Por qué se necesitan más órganos?

- No es porque haya más personas enfermas sino muchos pacientes que antes se morían ahora se salvan. Por ejemplo, personas que tenían una cirrosis aguda o una hepatitis fulminante antes no tenían chance, y morían prontamente, del mismo modo que el paciente con tumor carcinoma hepático que antes no tenía más de tres meses de vida, y actualmente pueden resecar su hígado enfermo y recibir un hígado sano. La amplitud en la lista de espera ha aumentado porque las indicaciones de trasplantes se han incrementado sensiblemente. Así la procuración también ha aumentado significativamente pero nunca nos damos abasto, siempre hay un desequilibrio, por eso consideramos que es una pandemia no sólo de Argentina sino del mundo.

- ¿Todos los órganos son trasplantables?

Hay órganos que todavía no se han trasplantado nunca pero vamos en camino. No hay trasplante de cerebro, por ejemplo, pero hay muchos proyecto. Es difícil por las múltiples conexiones neurológicas que tiene.

- ¿Cómo trabajaron en la pandemia?

- En 2020, con mucha dificultad. Las terapias intensivas estaban colmadas de pacientes con covid, estaban prácticamente cerradas para los pacientes con muerte encefálica o pacientes trasplantados. Nos costó mucho la logística. No había vuelos, los aeropuertos estaban cerrados, los ómnibus no pasaban de provincia en provincia, todo lo que procuramos lo teníamos que implantar en la provincia y no podíamos mandar órganos o recibir equipos para implantar acá. Cambiamos los protocolo ocho veces durante ese año, tratando de adecuarnos, de respetar la parte infectológica pero sin descuidar los trasplantes. Pero nunca se paró la actividad. En todos los meses, del año, aun en los mas críticos, hubo procesos de donación y trasplante en Argentina y en Tucumán.

- ¿Cómo fue el retorno a la normalidad?

- En 2021 las terapias intensivas se abrieron, las muertes encefálicas se volvieron a reactivar y casi se duplicaron los resultados del 2020. Se mejoró la logística, los vuelos empezaron a funcionar y pudimos transportar órganos y ser mas dinámicos. En lo que va de enero ya tuvimos tres operativos, seguimos siendo la provincia con más donantes del país. Y esto gracias a que la sociedad tucumana está muy concientizada y responde inmediatamente cuando uno va a hablar con la familia.

En Tucumán se implantan todos los órganos menos corazón y pulmón. Pero estamos en camino a lograrlo. Tenemos mucho apoyo del Ministerio de Salud. El Padilla es el hospital público donde más donación y transplante se hacen en el país. Y una buena noticia: entre marzo y abril, en el hospital Kirchner se va a inaugurar el primer centro de transplante de médula ósea del Norte Argentino.

Se alteraron 10 genes del cerdo para poder implantarlo

El norteamericano de 57 años se encuentra bien de salud
David Bennett sabia que no tenía alternativa. Solo tenia dos posibilidades, o aceptar la cirugía experimental, sin ninguna garantía de éxito, o aceptar la realidad que no le daba más chance de vida debido a su enfermedad coronaria. Un equipo de cirujanos de la Universidad de Maryland trabajó ocho horas para implantar el corazón de cerdo en el paciente de 57 años. Para ello hubo que alterar 10 genes del cerdo cuyo corazón se uso para que el trasplante no fuera rechazado.
Muhammad Mohiuddin, director científico del programa de xenotrasplantes de animales a seres humanos de la universidad de Maryland señalo que “si esto funcionara habrá un suministro inagotable de estos órganos para pacientes que sufren”. Recordó que en 1984 se intento trasplantar  un corazón de un baduino (un tipo d mono) a una bebe que estaba agonizando, pero la niña apenas sobrevivió 21 días.
La agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos autorizo la operación de Bennett, quien se encontraba postrado en cama desde hacia varios meses. Antes de la operación fue informado sobre los riesgos de la intervención y de que se trataba de una técnica experimental.
Los cerdos han sido durante mucho tiempo una fuente potencial de trasplante, ya que sus órganos son muy similares a los humanos y su tamaño es parecido al de un humano adulto.

Aldo Bunader
- Médico cirujano Cardiovascular, especialista en cirugía de trasplantes.
Director de Cucaituc desde el 2014. Egresado en la UNT.
Especializado en Hospital Cosme Argerich en Buenos Aires. Especialización de Trasplante en la Universidad de Washington ( St Louis en EEUU). 57 años, casado.

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