22 Octubre 2004 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush advirtió que si John Kerry gana la presidencia, su gobierno conducirá al control federal de la salud, en tanto el candidato demócrata defendió la investigación con células madre. Mientras, un sondeo de Reuters/Zogby difundido ayer mostró a Bush con una leve ventaja de un punto sobre su rival, luego de tres días de empate en 45% en la intención de voto. Un 6% de los posibles votantes todavía está indeciso sobre los dos candidatos. Por su parte, una encuesta de la cadena ABC muestra a Bush 5 puntos arriba.
Ayer, la viuda del recientemente fallecido astro de "Superman", Christopher Reeve, manifestó su apoyo a Kerry, tras destacar la importancia de la investigación con células madre. "Le doy mi voto y el de mi esposo a Kerry", dijo Dana Reeve en una aparición electoral junto a Kerry, en Pennsylvania. Bush prohibió financiar con dinero público este tipo de investigación. Kerry, en cambio, la apoya. Christopher Reeve había quedado tetrapléjico tras caerse de un caballo y estaba convencido de que con una terapia con células madre, podría haber vuelto a caminar. Además, defendía esta línea científica como una vía para salvar la vida de millones de personas.
El trabajo de ama de casa
En la recta final de la carrera por la Casa Blanca, un aparente traspié de la esposa de Kerry fue aprovechado ayer por los republicanos. Teresa Heinz Kerry se disculpó por haber dicho que la primera dama, Laura Bush, no tenía "un trabajo real". Los republicanos se indignaron, al igual que muchos estadounidenses que ven con simpatía a la popular primera dama. Teresa Kerry había contestado de ese modo, en una entrevista, a una pregunta sobre sus diferencias con Laura. "No sé si ella tuvo alguna vez un trabajo real", dijo. Teresa dirige desde hace casi 10 años la millonaria fundación de su fallecido primer marido, John Heinz, heredero del imperio del ketchup. Después del estallido de ira de los republicanos, la esposa de Kerry indicó que había olvidado que Laura Bush fue docente y bibliotecaria. "Siento mucho haberme olvidado de sus anteriores e importantes trabajos", dijo. En la réplica, una asesora de Bush declaró que Teresa considera que el trabajo de ama de casa no es un trabajo real. La propia afectada aclaró que no estaba ofendida y que no había necesidad de pedir disculpas. Algunos estrategas demócratas contienen la respiración cada vez que Heinz Kerry, de 66 años, toma la palabra, ya que es conocida por no callarse nada. Recientemente dijo que no le asombraría que Osama Bin Laden fuese detenido justo para las elecciones, en alusión a una maniobra electoral republicana.
Los gastos de los aspirantes a la Casa Blanca llegarán a casi U$S 4.000 millones, la cifra más elevada en la historia electoral del país. El gasto total será de U$S 3.900 millones. Esta cifra contrasta con los U$S 3.000 millones que se usaron en los comicios de 2000. (Reuter-Télam)
Halloween también tiene su lugar en la puja presidencial
WASHINGTON.- Los republicanos están entusiasmados porque George W. Bush está ganando a John Kerry en número de caretas vendidas para Halloween. La tradicional noche de brujas se celebrará el 31, dos días antes de las elecciones, y para los estadounidenses, tan afectos a los índices y a las encuestas, este hecho es un buen indicativo de la tendencia electoral. Esta misma semana, el canal de cable Nickelodeon realizó un sondeo por internet entre 400.000 niños, y en la preferencia ganó Kerry. Hasta ahora, esta curiosa herramienta de medición no falló en ninguna elección presidencial estadounidense.
Por otra parte, el historiador Larry Bertel dijo, en favor del candidato demócrata, que una parte de la población puede pensar en su subconsciente que los desastres naturales son culpa del presidente. Otros aguardan con expectativa el resultado de un partido que se jugará el 31, ya que dicen que sería peligroso para Bush que los Washington Redskins perdieran su último encuentro como locales.
Historia de máscaras
Según los memoriosos, Ronald Reagan vendió más caretas de Halloween que James Carter durante la campaña de 1980; y Bill Clinton, mucho más que George Bush padre en 1992. En ambos casos la medición funcionó. Reagan, un republicano derechista que fue actor de cine y cuya muerte ocurrió este año, ganó en forma contundente a Carter, cuya gestión en materia económica y de política exterior había sido duramente criticada por el electorado. Además, muchos votos fueron captados entonces por el candidato independiente John Anderson, que obtuvo buenos resultados en Estados que tradicionalmente votaban a los demócratas. (Télam)
Ayer, la viuda del recientemente fallecido astro de "Superman", Christopher Reeve, manifestó su apoyo a Kerry, tras destacar la importancia de la investigación con células madre. "Le doy mi voto y el de mi esposo a Kerry", dijo Dana Reeve en una aparición electoral junto a Kerry, en Pennsylvania. Bush prohibió financiar con dinero público este tipo de investigación. Kerry, en cambio, la apoya. Christopher Reeve había quedado tetrapléjico tras caerse de un caballo y estaba convencido de que con una terapia con células madre, podría haber vuelto a caminar. Además, defendía esta línea científica como una vía para salvar la vida de millones de personas.
El trabajo de ama de casa
En la recta final de la carrera por la Casa Blanca, un aparente traspié de la esposa de Kerry fue aprovechado ayer por los republicanos. Teresa Heinz Kerry se disculpó por haber dicho que la primera dama, Laura Bush, no tenía "un trabajo real". Los republicanos se indignaron, al igual que muchos estadounidenses que ven con simpatía a la popular primera dama. Teresa Kerry había contestado de ese modo, en una entrevista, a una pregunta sobre sus diferencias con Laura. "No sé si ella tuvo alguna vez un trabajo real", dijo. Teresa dirige desde hace casi 10 años la millonaria fundación de su fallecido primer marido, John Heinz, heredero del imperio del ketchup. Después del estallido de ira de los republicanos, la esposa de Kerry indicó que había olvidado que Laura Bush fue docente y bibliotecaria. "Siento mucho haberme olvidado de sus anteriores e importantes trabajos", dijo. En la réplica, una asesora de Bush declaró que Teresa considera que el trabajo de ama de casa no es un trabajo real. La propia afectada aclaró que no estaba ofendida y que no había necesidad de pedir disculpas. Algunos estrategas demócratas contienen la respiración cada vez que Heinz Kerry, de 66 años, toma la palabra, ya que es conocida por no callarse nada. Recientemente dijo que no le asombraría que Osama Bin Laden fuese detenido justo para las elecciones, en alusión a una maniobra electoral republicana.
Los gastos de los aspirantes a la Casa Blanca llegarán a casi U$S 4.000 millones, la cifra más elevada en la historia electoral del país. El gasto total será de U$S 3.900 millones. Esta cifra contrasta con los U$S 3.000 millones que se usaron en los comicios de 2000. (Reuter-Télam)
WASHINGTON.- Los republicanos están entusiasmados porque George W. Bush está ganando a John Kerry en número de caretas vendidas para Halloween. La tradicional noche de brujas se celebrará el 31, dos días antes de las elecciones, y para los estadounidenses, tan afectos a los índices y a las encuestas, este hecho es un buen indicativo de la tendencia electoral. Esta misma semana, el canal de cable Nickelodeon realizó un sondeo por internet entre 400.000 niños, y en la preferencia ganó Kerry. Hasta ahora, esta curiosa herramienta de medición no falló en ninguna elección presidencial estadounidense.
Por otra parte, el historiador Larry Bertel dijo, en favor del candidato demócrata, que una parte de la población puede pensar en su subconsciente que los desastres naturales son culpa del presidente. Otros aguardan con expectativa el resultado de un partido que se jugará el 31, ya que dicen que sería peligroso para Bush que los Washington Redskins perdieran su último encuentro como locales.
Historia de máscaras
Según los memoriosos, Ronald Reagan vendió más caretas de Halloween que James Carter durante la campaña de 1980; y Bill Clinton, mucho más que George Bush padre en 1992. En ambos casos la medición funcionó. Reagan, un republicano derechista que fue actor de cine y cuya muerte ocurrió este año, ganó en forma contundente a Carter, cuya gestión en materia económica y de política exterior había sido duramente criticada por el electorado. Además, muchos votos fueron captados entonces por el candidato independiente John Anderson, que obtuvo buenos resultados en Estados que tradicionalmente votaban a los demócratas. (Télam)







