Aciertos dirigenciales en el deporte

Hay que valorar el trabajo de los dirigentes que luchan por hacer crecer a sus deportes y a sus clubes, como así también acrecentar el interés del público y de los socios. Muchos dirán que el éxito frecuentemente está atado al dinero, y que con él se pueden lograr cosas, entre ellas allanar caminos para alcanzar metas. Pero eso es sólo una parte: la imaginación, la creatividad y la ejecutividad también juegan un papel fundamental para lograr objetivos, aun en tiempos en los que no parecen estar dadas las condiciones.

En Tucumán existen todo tipo de expresiones deportivas, entre las profesionales, las amateurs e incluso las que se dedican sólo a la recreación. En todos los casos, se necesita de gente que organice las actividades, las ejecute y las mantenga en el tiempo, generando una sinergia de la que se benefician propios y extraños. Ese nexo entre la idea y la concreción la da el dirigente. Ese personaje no siempre reconocido, hasta habitualmente dejado de lado en función de que importa más la acción de lo que suceda en un campo de juego, en una pista, en un circuito.

Pero antes de que todo eso suceda, hay dirigentes que ponen su conocimiento, voluntad y actitud para sacar adelante lo que al principio fue una idea. Cuando no, muchas veces son ellos los que terminan disponiendo de recursos propios para hacer que los deportistas puedan llevar adelante sus actividades, pagando viajes, indumentarias, sueldos, mobiliario, mantenimiento de instalaciones, trámites y un sinfín de cuestiones que forman parte del esquema de una práctica deportiva.

En las pasadas semanas, se han dado a conocer en nuestra provincia varias informaciones auspiciosas sobre aciertos dirigenciales, lo cual resulta valioso y digno de ser destacado. Se trata de acciones que se hicieron públicas y que son en cierta forma una referencia de lo mucho que se hace día a día por nuestro deporte.

Citamos algunas, a título referencial.

Que Atlético y San Martín, por ejemplo, inviertan en la infraestructura de sus estadios, es una gran noticia. La dirigencia de ambos clubes entendió, hace tiempo, que en la inversión en obras que den comodidad, confortabilidad y mayor capacidad a sus instalaciones, asoma una parte del progreso.

Que haya un buen grupo de clubes jugando en competencia nacionales también es una señal de ocupación dirigencial. Unión del Norte y Bella Vista (en fútbol); Monteros Voley, Tucumán de Gimnasia, Pellegrini (en voley) y Estudiantes (en básquet) son una muestra de esa forma de entender al deporte como una manifestación que requiere del interés de todos.

Que se esté cerca de recibir a dos torneos internacionales de tenis de damas, en Lawn Tennis y en Las Lomitas, representa otro auspicioso aspecto de gestión dirigencial mancomunada.

Se sabe que nada es sencillo en los días que vivimos. La economía no ayuda, ni mucho menos la pandemia, que sigue generando dudas al momento de actuar. También es cierto que no todo es un lecho de rosas entre los dirigentes, que existen diferencias, las cuales muchas veces bloquean proyectos o dilatan cosas que debieran tener un curso más ágil y ejecutivo.

Sin embargo, el Tucumán deportivo sigue manteniendo su mística desde lo dirigencial. Grandes nombres le dieron sustento, otros se lo están dando y hay toda una generación esperando una oportunidad para demostrar lo que puede. Alentarlos a mantenerse en ese camino es, más que un acto lógico, una necesidad social.

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