“Las opiniones de la Sociedad Rural están teñidas de subjetividad”

“Las opiniones de la Sociedad Rural están teñidas de subjetividad”

Gerónimo Vargas Aignasse dijo que la SRT cuestiona medidas consensuadas entre el gobierno nacional y el sector productivo.

El legislador peronista Gerónimo Vargas Aignasse. El legislador peronista Gerónimo Vargas Aignasse. ARCHIVO
05 Enero 2022

“Desde que la conducción de la Sociedad Rural de Tucumán tomó la decisión de actuar activamente en política, todos sus opiniones están teñidas de una subjetividad absoluta, que se acrecientan notoriamente cuando se atacan decisiones de Gobierno nacional, que además han sido consensuadas y aprobadas con sectores de la producción”.

Así lo expresó ayer a LA GACETA el legislador peronista Gerónimo Vargas Aignasse en referencia a la postura de la Sociedad Rural de Tucumán que cuestionó  las nuevas disposiciones del Gobierno nacional respecto de la comercialización de la carne. “No entendieron nada”, graficó la SRT apuntando que hay una carga ideológica en la medidas oficiales.

“Todos entienden que la carne debe tener un precio de razón. La carne ha aumentado 61%, casi 10 puntos más que la inflación debido a la gran demanda exportadora. China es un país que año a año incorpora 40 millones de habitantes a una clase media que ha empezado a consumir proteína vacuna, por lo que ahora compra carne con hueso que antes no demandaba”, señaló el parlamentario.

Explicó que los siete cortes populares inhibidos de exportación representan el 23% del animal y que queda a la exportación un 77% incluido los cortes premium. “Resulta insólito que entre un corte premium y uno popular haya $ 250 de diferencia”, señaló.

Vargas Aignasse subrayó que “sostener que hay un cepo a la exportación en una falacia propia de quienes no quieren que a la Argentina le vaya bien, por que entienden que al Gobierno le irá bien también, y sus chances electorales quedarán en ilusión”.

Según el legislador justicialista, de no intervenir regulando el Estado en un año el kilo de carne costaría promedio de $ 2.500 a $ 3000 el kilogramo, “destruyendo la cultura alimentaria del país y el mercado minorista interno que demanda mano de obra más rudimentaria, pero expandida a todo el territorial nacional”.

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