Conflicto por una planta de basura en Tafí del Valle

La basura podría ser una suerte de estandarte tucumano. Nos acompaña en cada momento y en cada rincón de la provincia, ya sea en las calles, las plazas, los parques, las banquinas de los caminos y rutas, en los lechos de los ríos. Desde hace tiempo, es asunto de reclamos en el Valle de Tafí, justamente la zona turística más concurrida y promocionada de la provincia. Los pobladores de El Mollar se quejan a menudo por el mal olor, la proliferación de insectos y la pésima bienvenida que recibe el visitante, de la planta ubicada en la entrada del pueblo, que se ocupa de la clasificación de residuos.

Previo pago de un canon, Tafí del Valle llevaba a esa planta sus desperdicios. Las autoridades de esa ciudad decidieron construir su propio emplazamiento de clasificación de basura, y aunque las instalaciones están terminadas, la habilitación está paralizada, como consecuencia de una demanda judicial que se sustenta en el posible daño al medio ambiente que podría representar su funcionamiento. En 2012, el Estado provincial les expropió a los herederos de una sucesión cuatro hectáreas, donde se erigieron las instalaciones en las que se prevé separar y procesar desechos. El inmueble está ubicado en el paraje Pie del Cerro La Banda.

Los demandantes plantearon una cautelar de no innovar y reclaman que se declare inconstitucional la expropiación con la consecuente retrocesión del inmueble. El proceso se halla en su etapa final. Un fallo desfavorable para el municipio significaría no solo la pérdida del terreno, sino también del moderno complejo, cuya construcción demandó una millonaria inversión. Los querellantes presentaron informes de expertos que, sobre la base de estudios geológicos e hidráulicos, determinan que no era el lugar adecuado para el emplazamiento de la planta. “En primer lugar, se la levantó en un sector que es el lecho del río de La Banda: una creciente puede terminar arrastrando los químicos que se van a utilizar en los procesos de tratamiento de los desechos, entre ellos el cloacal que también está previsto recibir. Hay, además, un humedal que se debe preservar y al que no se puede dañar”, sostienen.

El asesor letrado tafinisto aclaró que la planta no es de procesamiento de basura, sino de separación: la tarea comienza en la casa de los vecinos y concluye en la planta en donde a los residuos secos se los prensa o enfarda para su traslado para el reciclado. “No hay lixiviado que contamine las napas. La idea es que con los desechos húmedos se elabore compost (abono para la agricultura) que nutriría el vivero que está previsto en los alrededores”, dijo. Las instalaciones debieron habilitarse en abril de 2020, pero el planteo judicial lo impidió. Se contempla la clasificación de residuos secos (plásticos, chatarras, vidrios y otros), húmedos (restos de comidas) y la instalación de un vivero.

El conflicto entre ambas localidades vallistas se profundizó. “El Mollar rechaza la basura de Tafí del Valle. Tafí del Valle por ahora no tiene dónde depositar sus residuos, que en temporada turística implican 50 toneladas diarias”, se titula la crónica de LA GACETA del 28 de diciembre. El abogado del municipio tafinisto dijo que la planta no tenía las habilitaciones ambientales y que las van logrando sobre la marcha. Sería importante que se resolviera adecuadamente este asunto por la salud de sus pobladores y de los visitantes, salvo que se considere a la basura como atracción turística.

Tamaño texto
Comentarios