UN LARGO VIAJE. El telescopio irá haciendo ajustes durante su trayecto.

El Telescopio Espacial James Webb ha logrado otro hito en la jornada de ayer: desplegó de manera exitosa su antena de transmisión, y así dio un paso más hacia su esperado destino.
El lunes ya había hecho su primera maniobra para ajustar su trayectoria hacia el segundo punto de Lagrange, ubicado a 1,5 millón de kilómetros de la Tierra. Su destino es ese porque, equilibrado entre las fuerzas gravitacionales del Sol y de la Tierra, mantendrá la misma orientación con respecto a ambas, y la calibración y blindaje son más sencillos.
El aparato, que costó unos 10.000 millones de dólares, es un proyecto conjunto de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense. Después de muchos retrasos y postergaciones, el sábado pasado despegó en un cohete Ariane 5 desde el puerto espacial de la Guayana Francesa.
El viaje del James Webb demandará unos 29 días -desde su despegue- hasta que llegue a su órbita y comience a trabajar. Incluso desde ese día habrá aún algunos pasos que deberá superar para que podamos respirar tranquilos por su integridad. Pero, al menos de momento, todo va según lo previsto, según anunció la NASA.
¿Para qué sirve la antena?
El ensamblaje y despliegue de la antena de transmisión duró una hora y luego los sensores de temperatura y las galgas extensométricas del telescopio se activaron por primera vez. Gracias a ello, los datos de temperatura y deformación ahora están disponibles para los ingenieros que monitorean los sistemas térmicos y estructurales del telescopio. Y pueden enviarse con ayuda de la antena de transmisión.
Este dispositivo es vital para el James Webb, pues ayudará a enviar a la Tierra desde el observatorio al menos 28,6 gigabytes de datos científicos.
Lo hará dos veces al día, de modo que los investigadores dispongan de la información lo más a tiempo real posible.
Próximos pasos
El James Webb tuvo una primera jornada de viaje intensa, pero no ha habido lugar para el descanso. Si bien el impulso inicial para su viaje se lo dio el cohete Ariane-5, tras su liberación debe realizar varios ajustes a su trayectoria para poder llegar con éxito a su destino. Además, tendrá que realizar otras operaciones, como desplegar sus espejos.
El proceso de despliegue no es una secuencia automática sin intervención, sino que está controlado por el equipo de la NASA, que monitorea Webb en tiempo real y puede pausar el despliegue en cualquier momento.
Todo esto le permitirá realizar ese viaje de casi un mes. Sin embargo, una vez que llegue a su lugar de trabajo, no podrá empezar a enviar datos inmediatamente, pues será necesario calibrar todos esos instrumentos que lo convierten en un telescopio espacial único. El proceso será bastante largo, de unos seis meses.
Expectativas
Los astrónomos esperan que el telescopio Webb impulse el descubrimiento de mundos extraterrestres. La ingeniera jefa de sistemas, Begoña Viña, que trabaja en el centro de vuelo espacio Goddard de la Nasa, informó a través de Youtube, que el telescopio permitirá estudiar la formación de las primeras galaxias y estrellas, después del Big Bang, así como de los planetas dentro y fuera del sistema.







