Turf: Vai ya cumplió un sueño y ahora va por más

El jinete de 22 años ganó por primera vez el Gran Premio “Batalla de Tucumán” y se ilusiona con seguir los pasos de su hermano Luis en Buenos Aires. Radicarse en Buenos Aires es una deuda pendiente que espera saldarla en 2022. El peso siempre fue un obstáculo al que tuvo que superar.

 LA GACETA / FOTOS DE DIEGO ARÁOZ

Ángel Vai está cerrando un 2021 brillante, donde pudo cumplir el sueño que tiene todo jinete radicado en el NOA: ganar el Gran Premio “Batalla de Tucumán”, una de las competencias turfísticas más importante del interior del país. “Es como tocar el cielo con las manos”, aseguró el jockey de 22 años, que compite desde hace ocho temporadas, al resumir lo que sintió cuando cruzó el disco en primer lugar sobre la montura de Arnoldo. Durante el presente año también se adjudicó la Carrera de las Estrellas, el clásico “Independencia” (ambos con el potrillo Slew Of Valid) y los especiales “Oscar Nahun Bravo” y “Joy Filoso”.  

1- ¿Estás cerrando tu mejor temporada?

- Sin lugar a dudas que sí. En 2016 tuve la suerte de ganar la estadística de jinetes, algo que no ocurrirá este año. Pero en aquella temporada no gané tantos clásicos como ahora. Ese año hubo cantidad de triunfos, ahora hubo calidad de victorias.

2- El “Batalla” es la carrera más importante del año ¿Qué significó ganarla?

- Triunfar en el Gran Premio “Batalla de Tucumán” es lo máximo. Es lo que uno sueña desde que se inicia en esta actividad. Yo nací y me críe en el hipódromo, por lo que es algo que siempre estuvo en mis sueños. Cuando era chiquito y jugaba con mis amigos, me hacía la ilusión de ser el jockey del caballo ganador del Batalla. Me crié pensando en eso. Era uno de mis sueños y por suerte lo pude cumplir. Es algo que queda para la historia.

3- ¿Qué significa arnoldo para vos?

- Es el mejor caballo que monté en mi vida. Es un ejemplar de gran nivel, que siempre da un poco más cuando las circunstancias lo exigen. Y me dio la felicidad más grande que tuve en esta profesión. Tiene un corazón enorme. Es capaz de entregar todo en cada competencia. Es muy noble y nunca se entrega. Siempre tiene un poco más para dar. Ahora será preparado para ir a competir en el Gran Premio “Vicente Dupuy”, que se disputará en febrero del próximo año en San Luis y en donde le tocará enfrentarse con muchos ejemplares de primer nivel de Buenos Aires.

4- Siempre estuviste ligado al turf. ¿cuándo decidiste que querías ser jockey?

- Es algo que siempre soñé. Desde muy chiquito. Un día, cuando tenía 9 años y estaba viendo las carreras, le dije a mi papá que ya había decidido y que iba a ser jinete. A los 13 años entré a la Escuela de Aprendices que funciona en el Hipódromo de Tucumán y que en esa época estaba a cargo del profesor Luciano Polizzi, y al año ya me dieron el permiso para debutar. Se dio todo muy rápido, porque siempre lo tomé con mucha seriedad. Desde el primer día que fui a la escuela intenté aprender todo lo que me enseñaron y hasta el día de hoy trato de mejorar. En esa actividad siempre se aprende algo nuevo, por eso es muy importante saber escuchar.

5- Tu hermano Luis Vai está radicado en Buenos Aires, donde ya ganó más de 200 carreras. ¿te gustaría seguir sus pasos?

- Crecí viéndolo correr a él y fue una motivación permanente para mí. No hay dudas de que la escuela de Tucumán es una gran base para llegar a Buenos Aires, porque actualmente hay muchos tucumanos triunfando allá. Además de mi hermano están Osvaldo “Fleco” Alderete, Sergio Barrionuevo y Romina Villegas. Por otra parte, Walter Marrades está trabajando en Dubai. Uno siempre sueña con llegar lo más alto posible. En dos oportunidades me radiqué en “las luces”. Estuve en la escuela de aprendices de San Isidro, pero mi principal inconveniente fue el peso. Tenía que pesar 50 kilos y casi siempre estaba 1 kilo o 1,5 kilo por arriba. Era durísimo. Un sufrimiento permanente. No me sentía bien. Estaba arriesgando mucho mi físico, porque a veces me pasaba algunos días sin comer para intentar dar con el peso. No pude seguir el sueño de correr en Buenos Aires.

6- ¿Entonces la ilusión de ir a “las luces” ya es un sueño truncado?

- Para nada. A fines del próximo año quiero ver si me voy a Buenos Aires. Ese sigue siendo mi sueño y voy a luchar por cumplirlo. En 2018 estuve un año y medio allá, época en la que estuve también en la Escuela de San Isidro. Trabajé mucho con el entrenador Diego Peña, que estuvo radicado varios años en los Estados Unidos y con el que aprendí mucho. También monté ejemplares de los entrenadores Luis Bedoya, Pedro Molina, Marcelo Sueldo, Jorge Valdivieso y Elvio Bortulé. Durante todo el 2020 también me volví a Buenos Aires, pero esta vez solamente para trabajar de galopador. Llegué a montar 22 caballos en una mañana. Es una experiencia increíble, porque se aprende mucho.

7- ¿Quiénes son tus ídolos como jockey?

- Mi mayor ídolo es mi hermano. Es un gran trabajador. Nunca se da por vencido. Es un luchador y además sigue progresando. Actualmente es el jockey oficial de la caballeriza brasileña La Providencia y también tiene contrato con el stud La Nora. Antes, mis ídolos eran Pablo Gustavo Falero y Jorge Valdivieso. Falero era un jockey extraordinario, tenía un desarrollo brillante y lo hacía rendir al máximo a cada ejemplar. Cuando era chico me vestía como Valdivieso y jugaba a ser como él. Cuando me tocó montar sus caballos en los entrenamientos no lo podía creer. Tenerlo cerca era como un sueño.

8- ¿Cómo lo ves al turf tucumano?

- Creo que vamos por el buen camino. Hay muy buenos caballos y excelentes profesionales en nuestra provincia. Las carreras son muy competitivas y los ejemplares tucumanos siempre realizan buenas campañas en Buenos Aires, lo que confirma que tenemos un buen nivel. Ahora solamente está faltando que lleguen más potrillos y potrancas. Este año, debido a la pandemia, hubo muy pocos productos y creo que para la próxima temporada el panorama será muy parecido. Las carreras para los ejemplares de 2 años serán las más complicadas.

9- ¿De los tres hipódromos principales de buenos aires cuál es el que más te gusta?

- Los tres son muy diferentes. El de La Plata es muy parecido al de Tucumán, con una recta corta y codos cerrados. La pista de césped de San Isidro me parece muy atractiva, pero sin lugar a dudas el mejor de todos es el Hipódromo de Palermo. La pista es fabulosa. La arena es brillante. Puede llover torrencialmente y pasa un rato y la pista y ya está seca. Además cuenta con una recta larga, ideal para que los caballos puedan mostrar todo su potencial.

10- ¿Qué esperás para el 2022?

- Me encantaría poder repetir lo vivido este año. Volver a sacar un potrillo como Slew Of Valid, con el que nos mantuvimos invictos al cabo de tres presentaciones. Y además volver a ganar el “Batalla”. Soy consciente de que no será fácil, pero tampoco es imposible.

11- ¿Ser jockey es una profesión arriesgada?

- Muchos dicen que hay que estar loco para subirse a un caballo y correr a un promedio de 60 kilómetros por hora. Y yo creo que algo de cierto tienen. Los jinetes tenemos algo de loco, porque arriesgamos nuestras vidas en forma permanente. Y no solamente en las competencias, sino también todos los días durante los entrenamientos. Para nosotros no hay lluvias, ni calor, ni feriados. Trabajamos todos los días, porque así lo requiere esta actividad, a la que amo y le estaré siempre agradecido.

Datos personales

- Ángel Nazareno Vai. Nació el 18 de agosto de 1999 en San Miguel de Tucumán. Con 22 años, logró el título en el último “Batalla”.  

- Su papá es Pedro Emilio Vai, que fue entrenador de caballos, y su mamá es María Elena Nieva (nieta del ex entrenador Pedro Nieva y hermana del cuidador Ángel Nieva).

- Tiene cuatro hermanos (Daiana, Emilio, Luis y Clelia) y está de novio con Nicole Lizárraga.

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