A FESTEJAR. Las “Santas” ya ganaron por penales y se unen en la celebración junto a la arquera Miranda Villagra, la figura. LA GACETA / FOTOS DE FRANCO VERA
La cancha de Amalia fue el escenario elegido por las autoridades de la Liga Tucumana para el cierre del año del fútbol femenino. Para la tarde calurosa de domingo se esperaba, además de los casi 35°, buen clima en las tribunas y mucho fútbol en el césped. Y así fue.
Ya de entrada, hubo buena muñeca de parte de los organizadores para retrasar unos minutos el partido en relación al horario pautado. Así fue como Alejandra Cruz dio el pitazo inicial recién a las 17.30, cuando el termómetro marcaba 34°. Pero a las verdaderas protagonistas de esta historia poco les importó el sol y la humedad del típico diciembre tucumano. “Santas“ y “Decanas” salieron a jugar el partido con los dientes apretados. Por el lado del equipo de Fernando Robles, apostando al juego directo y así llegaron las primeras oportunidades para Atlético Celeste: dos veces Daniela Escasena buscó el arco de San Martín Rojo, pero primero Soledad Miranda Villagra la mandó al córner y luego la “7” picante no le acertó al arco. Iban 15 minutos y parecían mejor plantadas en la cancha las de 25 de Mayo y Chile. San Martín esperaba la propuesta del rival y apenas si atinaba a buscar el contragolpe.
Este trámite de partido duró hasta los 20 de la primera etapa, entonces hubo un quiebre en el partido. No solamente por el golazo que marcó Pilar González, sino también porque dio la sensación de que San Martín se dijo a sí mismo: “aquí estamos”, y a partir de entonces fue todo rojo y blanco.
Las “Santas” se adueñaron de la pelota en la cancha de Amalia y lograron imponer su juego durante gran parte del encuentro, jugando con la desesperación rival y con las cualidades propias. El primer tiempo podría haber terminado 2-0 a favor de las conducidas por José Luis Meija, pero Sofía Zurita lo impidió varias veces.
La segunda etapa fue más luchada y en cuanto pudo, Atlético le dio al “Santo” de su propia medicina. Cuando mejor jugaban las de La Ciudadela, un contragolpe preciso de las “Decanas” terminó con Jacqueline Torossi empujando la pelota y marcando el 1-1 parcial.
A partir de ahí el partido se hizo trabado, el calor hizo lo suyo para que las piernas no tuvieran las mismas respuestas y ambas parecían conformarse con la definición por penales.
Los dos mejores equipos de la provincia entregaron un lindo espectáculo en la final. Que el torneo se definiera desde el punto penal fue un premio para ambos conjuntos, por la paridad que mostraron durante todo el año.
Desde los 12 pasos, San Martín contó con la fantástica aparición de Miranda Villagra, que contuvo los penales de Escasena y Daiana Pérez, para gritar por el campeonato nuevamente, como hace unos meses cuando se adjudicó el torneo de Transición.
Experimentada
Soledad Miranda Villagra fue la figura de la tarde al lucirse en la definición. La arquera que comenzó hace más de 20 años a jugar al fútbol (en ese momento como delantera), es una de las que cosechó más títulos en Tucumán.








