19 Octubre 2004 Seguir en 
NUEVA YORK.- Los precios del crudo retrocedieron ayer notablemente, tras establecer nuevos máximos por encima de los U$S 55 el barril, ya que los comerciantes tomaron ganancias por señales de que los costos de la energía están dañando el crecimiento económico. El crudo liviano estadounidense descendió U$S 1,26, para cerrar en U$S 53,67 después de haber impuesto un récord histórico de U$S 55,33 el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York. El Brent de Londres retrocedió U$S 1,02 para terminar a U$S 48,91 el barril.
Según los operadores, se hace cada vez más evidente que los altos costos del combustible están comenzando a desacelerar el crecimiento económico. El descenso de la semana pasada en el mercado bursátil estadounidense y una baja en el valor del cobre insinuaron que el impacto de los crecientes costos de la energía se está sintiendo ahora en los diferentes tipos de activos. El gobernador de la Reserva Federal, Mark Olson, dijo que el alza en los precios del crudo frenó el desempeño de la economía, aunque no calculó en cuánto. El viernes, el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, había dicho que el alza en el precio del petróleo en lo que va del año es el equivalente a un impuesto a los residentes estadounidenses de aproximadamente el 4% del PBI, y advirtió que más consecuencias negativas habría si los precios del petróleo subieran sustancialmente. (Reuter)
Según los operadores, se hace cada vez más evidente que los altos costos del combustible están comenzando a desacelerar el crecimiento económico. El descenso de la semana pasada en el mercado bursátil estadounidense y una baja en el valor del cobre insinuaron que el impacto de los crecientes costos de la energía se está sintiendo ahora en los diferentes tipos de activos. El gobernador de la Reserva Federal, Mark Olson, dijo que el alza en los precios del crudo frenó el desempeño de la economía, aunque no calculó en cuánto. El viernes, el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, había dicho que el alza en el precio del petróleo en lo que va del año es el equivalente a un impuesto a los residentes estadounidenses de aproximadamente el 4% del PBI, y advirtió que más consecuencias negativas habría si los precios del petróleo subieran sustancialmente. (Reuter)







