19 Octubre 2004 Seguir en 
CONCEPCION.- Los precios que no alcanzan a cubrir los costos de producción y los bajos rendimientos que acusa la papa primicia embargan de preocupación a los productores de los departamentos Chicligasta y Río Chico, que iniciaron la campaña de cosecha 2004.
La cotización del tubérculo en estos días oscila entre los 8 y 9 pesos por bolsa de 40 kilos, cuando el sector necesita de base $ 11 para equilibrar los gastos que les insume esa actividad. En algunos casos, según se informó, los productores pierden $ 1.500 por hectárea debido a esta situación. En Tucumán se estima que se logrará una producción total de entre 3,5 y 4 millones de bolsas de papa primicia, volumen similar al obtenido el año pasado, cuando se sembraron unas 1.000 hectáreas menos con el tubérculo.
La depreciación se plantea a causa de que el sur de Buenos Aires y Villa Dolores (Córdoba) continúan abasteciendo de papa negra al mercado nacional. Estos sectores se vieron obligados también a demorar la cosecha por los bajos precios. Fue así como ahora se juntó esa producción con la de Tucumán. Históricamente, la papa tucumana cubría el bache de producción que se da en el país durante octubre y noviembre. Sin embargo, en estos momentos, al Mercado Central de Buenos Aires está ingresando un 50% de papa del sur de Buenos Aires, un 30% de Córdoba y sólo un 20% de Tucumán, cuando en otros años nuestra provincia estaba al frente de esos porcentajes.
"Tenemos la esperanza de que los precios repunten en noviembre, ya que entonces cesaría la salida de la papa de las otras provincias. Pero la realidad actual es inquietante. Hay que tener en cuenta que nosotros carecemos de créditos o de refinanciaciones sobre lo que invertimos en las siembras", señaló Roberto Sánchez, integrante de la Asociación de Productores de Papa de Tucumán (Apropap).
La prolongada sequía que afecta al sur tucumano, más la presencia del mosquito "minador", hicieron estragos en una amplia franja de esa producción. Los últimos calores también afectaron el tubérculo llegando a "achicharrarlos" en algunos casos. Todas estas contingencias obligaron a incrementar el uso de agroquímicos y fertilizantes, cuyos precios se cotizan en dólares y operaron en los últimos años incrementos que oscilan entre el 500% y el 700%. Estos aumentos son muy difíciles de sobrellevar por parte de los productores.
Esperan mejores valores
Se nota mayor actividad en el sector papero que en temporadas anteriores. En otros años se regaba de dos a cuatro veces por campaña, mientras que ahora se riega entre seis y siete ocasiones, según advirtió Sánchez. "La cosecha se realiza lentamente porque los productores esperan un alza en el precio del producto", indicó el dirigente.
Los paperos advierten que los actuales precios dan pérdida. "Es que hubo aumentos en los costos de producción y de la mano de obra. Pero no perdemos las esperanzas de que las cosas se recompongan. Una mejora en las condiciones generales de la actividad no sólo nos favorecerá a nosotros, sino también a toda la provincia", apuntó Sánchez. (C)
La cotización del tubérculo en estos días oscila entre los 8 y 9 pesos por bolsa de 40 kilos, cuando el sector necesita de base $ 11 para equilibrar los gastos que les insume esa actividad. En algunos casos, según se informó, los productores pierden $ 1.500 por hectárea debido a esta situación. En Tucumán se estima que se logrará una producción total de entre 3,5 y 4 millones de bolsas de papa primicia, volumen similar al obtenido el año pasado, cuando se sembraron unas 1.000 hectáreas menos con el tubérculo.
La depreciación se plantea a causa de que el sur de Buenos Aires y Villa Dolores (Córdoba) continúan abasteciendo de papa negra al mercado nacional. Estos sectores se vieron obligados también a demorar la cosecha por los bajos precios. Fue así como ahora se juntó esa producción con la de Tucumán. Históricamente, la papa tucumana cubría el bache de producción que se da en el país durante octubre y noviembre. Sin embargo, en estos momentos, al Mercado Central de Buenos Aires está ingresando un 50% de papa del sur de Buenos Aires, un 30% de Córdoba y sólo un 20% de Tucumán, cuando en otros años nuestra provincia estaba al frente de esos porcentajes.
"Tenemos la esperanza de que los precios repunten en noviembre, ya que entonces cesaría la salida de la papa de las otras provincias. Pero la realidad actual es inquietante. Hay que tener en cuenta que nosotros carecemos de créditos o de refinanciaciones sobre lo que invertimos en las siembras", señaló Roberto Sánchez, integrante de la Asociación de Productores de Papa de Tucumán (Apropap).
La prolongada sequía que afecta al sur tucumano, más la presencia del mosquito "minador", hicieron estragos en una amplia franja de esa producción. Los últimos calores también afectaron el tubérculo llegando a "achicharrarlos" en algunos casos. Todas estas contingencias obligaron a incrementar el uso de agroquímicos y fertilizantes, cuyos precios se cotizan en dólares y operaron en los últimos años incrementos que oscilan entre el 500% y el 700%. Estos aumentos son muy difíciles de sobrellevar por parte de los productores.
Esperan mejores valores
Se nota mayor actividad en el sector papero que en temporadas anteriores. En otros años se regaba de dos a cuatro veces por campaña, mientras que ahora se riega entre seis y siete ocasiones, según advirtió Sánchez. "La cosecha se realiza lentamente porque los productores esperan un alza en el precio del producto", indicó el dirigente.
Los paperos advierten que los actuales precios dan pérdida. "Es que hubo aumentos en los costos de producción y de la mano de obra. Pero no perdemos las esperanzas de que las cosas se recompongan. Una mejora en las condiciones generales de la actividad no sólo nos favorecerá a nosotros, sino también a toda la provincia", apuntó Sánchez. (C)







