¿Qué es lo que piensan los argentinos de sus dirigentes? ¿Cómo reaccionan frente a las promesas incumplidas? ¿Qué les dirían si tuvieran la oportunidad de enfrentarlos? ¿En qué se parecen los políticos a Papá Noel? ¿Qué fue lo mejor y qué lo peor de este año que se está yendo? Estas son algunas de las consignas que las consultoras han empezado a formular en sus clásicos sondeos de Fin de Año. Y las respuestas prácticamente son coincidentes. Por ejemplo, DC Consultores ha llegado a la conclusión, en base a las opiniones de sus consultados, de que la economía fue lo peor que dejó este 2021 y, particularmente, la inflación. Curiosamente, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ha dado a conocer ayer el dato de noviembre que ha dado un reajuste del 2,5% para la tasa nacional, la más baja del año junto con la medida en agosto. Lo llamativo es que durante el mes pasado hubo reajustes en los principales alimentos de la canasta familiar, que no están alcanzados por la fijación de precios definida por la Secretaría de Comercio Interior de la Nación, pero que son de alto consumo, más allá de la franja de ingresos de los grupos familiares.
Los incrementos más evidentes se dieron en frutas (4,4%), carnes (3%) y panes (2,5%), de acuerdo con el diagnóstico oficial. Hay que tomar en cuenta que la carne ha subido pese a las presiones que el área de Comercio ha ejercido sobre la actividad. Sólo el asado ha subido un 12% durante el mes pasado. Esto llevó a que el secretario de Comercio, Roberto Feletti, anunciara un nuevo acuerdo con los empresarios del sector cárnico, con el fin de vender cinco cortes parrilleros durante las tradicionales fiestas. La cuestión central es que esos acuerdos tardan en llegar a las carnicerías de barrio que, en muchos casos, no tienen margen para absorber los costos del producto que adquieren para comercializarlo, luego, al consumidor final.
En materia de medición inflacionaria, Tucumán siguió la tendencia nacional: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) ha bajado al 2,15% el mes pasado. Se puede observar que la mayor variación del período corresponde a la categoría (9,61%) seguida por Prendas de vestir y calzado (6,6%), dice el reporte difundido ayer por la Dirección de Estadística de la Provincia. Así, en 11 meses de este 2021, la inflación acumuló un alza del 43,6%, dos puntos porcentuales por debajo de la tendencia nacional.
La inflación es un síntoma de desequilibrios económicos que hace muchos años no se puede resolver de manera sostenida en Argentina, advierte el economista Nadin Argañaraz. Esto se puede apreciar observando la volatilidad que presentan los precios relativos. Tomando como referencia cuatro años atrás (noviembre de 2017) se aprecia que el precio relativo de alimentos y bebidas tiene una tendencia creciente y se encuentra un 5,4% por encima del nivel general. Y otros rubros presentan una elevada volatilidad, como es el caso de Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles. Se aprecia que estuvieron 18,8% por encima del nivel general en abril de 2018 y ahora se encuentra un 23,7% debajo. Y en el caso de Restaurantes y hoteles, se encuentran un 2,3% debajo del nivel general, luego de alcanzar un mínimo en octubre de 2020 (9,7% debajo de noviembre 2017), puntualiza el director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Del análisis de la volatilidad de los precios relativos entre diciembre de 2016 y septiembre de 2021 para 42 países medidos por ese instituto, surge que Argentina se encuentra en primer lugar, con una volatilidad equivalente a 2,5 veces el valor promedio de la muestra de 42 países (6,11 versus 2,5). Le siguen Turquía con una volatilidad de 5,1 y Arabia Saudita con una de 4,8. El país con menor volatilidad de precios relativos fue Suiza, seguido por Bélgica con un indicador de 1,4 y Reino Unido con uno del 1,5.
Más allá de esos números, el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, proyecta una variación del 33% para el año que viene. Para muchos de los diputados que escucharon su exposición del proyecto de Presupuesto 2022, esa estimación es una expresión de deseo.
Las peticiones a Papá Noel son muchas y variadas, pero en el sondeo de DC Consultores se revela que los argentinos le reclamarían más oportunidades laborales. Las respuestas también dieron lugar a las ironías en el sondeo de opinión pública. Por ejemplo, ante la consigna “en qué se parecen los políticos a Papá Noel”, el 35% respondió “te da lo que no pediste” y otro 30% señala que “una vez al año te dan algo”. Y hablando de regalos, el presidente de la Nación pasó ayer por Tucumán y renovó su compromiso de otorgarle a la Provincia un financiamiento que supera los $ 33.000 millones, cerca de un 10% de presupuesto de la provincia. Los convenios abren un doble sistema de compromisos. Hacia afuera, expresan la gratitud del mandatario nacional a un distrito de donde salió su jefe de Gabinete, Juan Manzur, que ayer en Monteros también le recordó a Alberto Fernández que él no dudó en aceptarle el cargo frente a los cuestionamientos que hoy existen, a nivel nacional, sobre el tucumano. Hacia adentro, el financiamiento federal constituye una enorme mochila para los funcionarios que hoy están a cargo del vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo, Osvaldo Jaldo. Otro retraso administrativo que demore la ejecución de las partidas no será pasado por alto, advierten los jaldistas. La volatilidad no sólo se da en los precios, sino también en los cargos políticos.








