Chile camina el último tramo hacia un balotaje polarizado

Los candidatos Boric y Kast salen a buscar el voto de los moderados y de los que se abstuvieron en la primera vuelta.

CARA A CARA. El último debate antes de las elecciones del domingo. CARA A CARA. El último debate antes de las elecciones del domingo. REUTERS
14 Diciembre 2021

SANTIAGO, Chile.- José Antonio Kast y Gabriel Boric caminan el último tramo hacia la elección final a presidente de Chile. El 19 de diciembre se disputarán al electorado chileno, en la definitoria segunda vuelta.

El 21 de noviembre, Kast obtuvo el 27,91% de los votos, y por Boric, el 25,83%. Ninguno estuvo cerca de lograr la mayoría absoluta que pide la Constitución para ganar la presidencia sin pasar por el trámite del balotaje.

Aquellos comicios estuvieron marcados por un voto distribuido en varios candidatos y por una participación (47,34%) menor a la registrada en el plebiscito de 2020 (50,9%. Atrás quedaron las opciones moderadas y los representantes de los partidos políticos tradicionales.

Aunque ambos candidatos parecen estar en polos opuestos por sus propuestas y su posicionamiento ideológico, no todos acuerdan con que sean opuestos absolutos.

“En Chile se ha instalado una polarización artificial que deja a Kast y Boric como las antípodas. A mi modo de ver, es una polarización que no se condice con lo que está sucediendo”, dijo Guillermo Holzmann, académico de la Universidad de Valparaíso y consultor político, en una entrevista con CNN.

Kast, del recientemente fundado Partido Republicano de Chile, es un simpatizante del dictador Augusto Pinochet, ligado a la extrema derecha. Boric, del Pacto Apruebo Dignidad, es un joven dirigente estudiantil ligado a la izquierda, que llegó a diputado con el apoyo del Partido Comunista.

“Los comportamientos electorales que se han evidenciado desde octubre del año pasado a la fecha muestran alguna tendencia. La primera es que la gente no quiere violencia, todo lo que se ha hecho se ha hecho por la vía institucional, incluyendo la instalación de la Convención Constitucional”, señaló Holzmann. “Y lo segundo es que no están dispuestos a avalar a los partidos políticos”, agregó.

Eso se muestra en el hecho de que quedaron afuera los candidatos de los dos partidos o coaliciones que alternaron el poder en Chile durante 30 años.

Kast y Boric fueron los más votados, pero no los únicos: hubo otros cinco candidatos que se presentaron en primera vuelta y cuyos votos están en juego.

Franco Parisi, del Partido de la Gente (13%), Sebastián Sichel, del Pacto Chile Vamos (13%), Yasna Provoste, del Partido Demócrata Cristiano (12%), Marco Enríquez-Ominami, del Partido Progresista de Chile (8%) y Eduardo Artés, del Partido Unión Patriótica (1%)

Parisi, que vive en Estados Unidos y no pisó Chile durante toda la campaña, fue la sorpresa de esta elección, y no se sabe a dónde irán los 899.230 votos que consiguió.

La campaña se va volviendo más dura a medida que se acerca el día de las elecciones. Boric, por ejemplo, se negó a asistir al programa que tiene Parisi en YouTube, y citó como razón la denuncia sobre una presunta deuda de pensión de alimentos contra Parisi, por la cual existe una orden de arraigo nacional.

Desde la cuenta oficial del partido de Parisi cuestionaron a Boric y señalaron que podría “costarle la elección”.

Sichel, candidato del oficialista Chile Vamos, dejó en claro en su cuenta de Twitter que no votará por Boric, y su partido dijo que apoyaría a Kast.

Provoste, ligada a la centroizquierda y la Concertación, dio su apoyo a Boric apenas se conocieron los resultados de la primera vuelta. “Votaré para que la centroizquierda pueda garantizar la democracia”, dijo en una conferencia de prensa, y calificó a Kast como un riesgo.

Enríquez-Ominami, parte del campo de la centroizquierda, cuestionó a Kast y también manifestó su apoyo por Boric. (Especial)

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