Atlético no transmite nada de nada

El camino del equipo en 2021 fue una tortura: ya no responde de ninguna forma.

POR AQUÍ NO. Ruiz Rodríguez no puede superar a un rival. El viernes no gravitó. foto javier escobar ( especial para la gaceta) POR AQUÍ NO. Ruiz Rodríguez no puede superar a un rival. El viernes no gravitó. foto javier escobar ( especial para la gaceta)

Sin palabras. Atlético se convirtió en un equipo mudo. Dentro y fuera de la cancha. El apodo de “Cementerio de los Elefantes” del estadio de Colón quedó grande en la noche del viernes: el “Decano” es hoy un equipo chiquito, vulnerable del derecho y del revés.

La estadía en Santa Fe fue la antítesis del tradicional alfajor de la zona, con abundante dulce de leche y cobertura de azúcar glasé. Para Atlético, las dos goleadas 0-3 ante Unión y Colón dejaron una amargura casi sabor hiel que hacía mucho tiempo no se experimentaba en 25 de Mayo y Chile.

Los comentaristas radiales santafesinos no salían de su asombro después de observar con apenas cuatro días de diferencia el lánguido transitar del equipo de Martín Anastacio por las canchas del “Tatengue” y del “Sabalero”. Para ellos, tanto como para los hinchas, la imagen mental que guardan de Atlético es previa a este 2021 aciago.

Ya se escribió, Atlético no habla dentro ni fuera de la cancha. Llama la atención: ni los referentes ni aquellos con mayor antigüedad en el club pegan un grito de reproche, ni de aliento, ni dan una indicación. Ante Colón, no lo hicieron ni el capitán Cristian Lucchetti, ni Jonathan Cabral, ni Guillermo Acosta ni Cristian Menéndez.

A la primera de cambio (es decir, un tanto del rival), el “Decano” se derrumba silenciosamente como un castillo de naipes. Anastacio tampoco encontró palabras durante los 90 minutos que duró la tortura de enfrentar a un equipo superior y con el ánimo intacto. El técnico interino observó casi todo el partido de pie, pensativo, con su mano apoyada en el rostro.

Los gritos (de gol), además, son ajenos. El “albiceleste” no sólo es el equipo más goleado (45) del torneo, sino que diez los recibió en las últimas tres fechas, en las que no convirtió ni una vez. Afónico, está claro, no se va a quedar.

En el “Brigadier López”, Atlético se quedó mudo también fuera de la cancha. Por segunda (el otro fue Omar De Felippe) vez en lo que va de un torneo en el que tuvo tres entrenadores diferentes, su responsable técnico decidió no dar rueda de prensa post partido. Entendible: ¿qué podría decir Anastacio de un nuevo golpazo? Demasiado que le toca poner la cara en un momento así. Todo fue silencio también en el vestuario del “Decano”. Los jugadores cruzaron la cancha de básquet sin aceptar hablar con LG Deportiva y enfilaron cariacontecidos hacia el micro que los llevaría de regreso a Tucumán de inmediato.

En realidad, a quienes les toca hablar ahora es a los directivos del club, con la contratación del nuevo entrenador. Todo indica que en las próximas horas saldrá a luz la confirmación del regreso de Juan Manuel Azconzábal. La dirigencia sabe que no tiene margen de error.

Después llegará el momento de decidir quién sigue en un equipo que está en la picota. Varios contratos se terminan, algunos ciclos también.

Mientras tanto, Arsenal le da una satisfacción indirecta (y mínima) a Atlético: como tampoco gana, continúa último. Algo es algo.

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