Más repudios a la censura a una obra

Agrupaciones locales y nacionales sumaron sus voces. La conducción del INT se reúne el lunes.

27 Nov 2021
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APOYO. Avales a la directora Julieta Daga y al grupo Cortocircuito.

Pensar que el escándalo por el levantamiento de las funciones en Tucumán de la obra cordobesa “La puta mejor embalsamada” quedará reducido a la provincia es no tener información suficiente acerca de la trascendencia nacional de la polémica.

La presión de sectores peronistas en contra de la puesta en escena en formato bufón que hizo Julieta Daga obligó a suspender la presencia del elenco en el teatro Rosita Ávila el martes. La decisión de la representación local del Instituto Nacional de Teatro (INT) se fundamentó en que no se podía garantizar la seguridad de artistas y de público ante las movilizaciones que estaban organizándose desde agrupaciones del PJ, indignadas por el título de la obra, que habla de las vejaciones al cuerpo de Eva Perón.

Se descuenta que esta noche, durante la ceremonia de cierre de la Fiesta Provincial del Teatro (en cuyo contexto, “La puta...” era invitada) se leerá un documento de la comunidad teatral y artística de la provincia, cuyo contenido está circulando por las redes sociales para su adhesión.

Está claro que censura quien impide que un hecho artístico se realice, no quien se ve obligado a suspenderlo. Pero la situación puso en una incómoda situación al INT, que el lunes tiene reunión de su Consejo de Dirección (máximo órgano de conducción). Se espera que haya un tratamiento y un pronunciamiento sobre el tema, que significaría implícitamente un respaldo a Roberto Toledo, el delegado tucumano del ente. Ya el director ejecutivo de la institución, Gustavo Uano, calificó lo ocurrido de “patético e inadmisible” en declaraciones a LA GACETA publicadas ayer.

Respaldos

A la espera de la declaración formal del INT, siguen levantándose voces tucumanas y nacionales, como la de la Asociación de Profesionales de la Dirección Escénica Argentina, que en un comunicado repudió “la censura ejercida en Tucumán al grupo teatral Cortocircuito y nos solidarizamos con su directora y con el elenco”.

La agrupación Lalolamora Trabajadorxs de las Artes de Tucumán denunció “la violencia institucional, racista y policial” en lo sucedido. “Una vez más, la intolerancia y la ignorancia operan sobre el arte y las artistas en Tucumán. El cuerpo de muchas, muches, hoy, es objeto de todo tipo de manipulaciones, violencias y ocultamientos, porque tampoco olvidamos ni dejaremos de denunciar la censura también cometida hacia nuestras compañeras en la muestra Randa Testigo, bajo la decisión del Ministerio de Cultura de la Nacioón. No aceptamos estos atropellos a la cultura, al arte y a la democracia”, planteó.

La Red de Espacios Culturales Independientes de Tucumán también se solidarizó con Daga y el grupo. “En democracia, la libertad de expresión necesita ser defendida y las creaciones artísticas deben ser respetadas. No podemos avalar que instituciones oficiales denieguen la puesta en escena de una obra de arte, su visibilidad y que decidan qué es lo que se puede ver y lo que no se puede ver”, señaló este colectivo.

Esta semana, la obra se presentó en Salta y en Córdoba, sin ninguna clase de incidente.

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