El crédito para el sector sigue sin despegar

La participación de las PyME en el total de préstamos en el país se mantienen en niveles historicamente bajos.

17 Octubre 2004
Por Rubén Ascua - Economista-Presidente de la Red PyME
Pese al protagonismo que supuestamente debía asumir el crédito, en especial hacia las exportadoras, en el proceso de recuperación desde fines de 2003, las pequeñas y medianas empresas (PyME) siguen sufriendo las mismas restricciones vigentes en la etapa anterior a la crisis, en el acceso al financiamiento.
La existencia de demanda lo da la importante cantidad de solicitudes que tanto las autoridades nacionales como los bancos han recibido para canalizar líneas como crédito italiano, Fopyme, subsidio de tasas, entre otras. Sin embargo, la participación en el total de préstamos de los destinados a PyME se mantiene en niveles históricamente bajos: apenas explican un 6% del total de operaciones de préstamos vigentes de un volumen agregado tres veces menor al stock de préstamos al 31 de diciembre de 2000.
Si se toma el concepto ampliado de financiamiento a PyME como aquellas operaciones de hasta $1 millón, la "participación PyME" sube al 16% de ese total reducido de $ 31.500 millones al 30 de junio pasado. En ambas medidas, se hacen evidentes las restricciones en el acceso al crédito para las PyME.
Según información compilada por el Banco Central (BCRA) 75.591 empresas (88% del total) mantienen operaciones de préstamos inferiores a $ 200.000 por un total de $ 1.927 millones, mientras que 7.352 firmas (8,6%) se endeudaron en $ 3.133 millones (el 10% del total).
Por su parte, 2.957 compañías "grandes" (3,4% del total de empresas) registran financiamiento por operaciones de créditos superiores a $1 millón sumando financiamiento por $26.405 millones, es decir el 84% del total de financiamiento bancario.
Sobre el particular, los bancos públicos, cooperativos y regionales serían las entidades que muestran una mayor participación de su cartera en operaciones dirigidas a las PyME ya que casi el 47% de los créditos que el sistema financiero otorgó al sector provino de ese tipo de entidades. Tras analizar los resultados de las licitaciones para bonificar tasas de interés que hizo la Sepyme, la participación de los bancos públicos y cooperativos en esa oferta creció del 55% al 76% de la primera a la segunda licitación oficial.
Otro dato importante es que la mayoría del stock de financiamiento comercial vigente obedece a operaciones concertadas con anterioridad a la crisis que debieron ser refinanciadas.
Es obvio que el gap de oferta y demanda de financiamiento para PyME obedece en buena medida a la normativa crediticia vigente que no incentiva el acercamiento de los bancos a las PyME. En realidad se mantiene el espíritu de las normas crediticias del BCRA de los 90, con un manifiesto sesgo pro-corporación y "antipyme", toda vez que obligaban a los bancos a hacer mayores previsiones por los préstamos dados al sector, a partir de considerarlas como más riesgosas.
Con este propósito se hace necesario aggiornar la legislación de manera que otorgue un mayor incentivo a los bancos para atender a las PyME tratando de mitigar la actual condición de entidades financieras multipropósito. La experiencia indica la necesidad de especialización de la actividad financiera.
Sería deseable que se aplicara la facultad del BCRA de promover que las regulaciones recuperen el carácter de promoción regional e impulsar la puesta en vigencia de la legislación sobre cajas de crédito.

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