Industria textil

Hoy más de la mitad de los textiles prevé un aumento en las ventas para el último trimestre del año.

17 Octubre 2004
El cambio de las reglas de juego en la economía argentina que se desató tras la devaluación del peso, a comienzos de 2002, permitió que la industria textil, que tiene fuerte presencia en Tucumán, inicie un proceso de recuperación de la actividad, duramente golpeada en los 90.
Seis empresas textiles operan en nuestra provincia, entre las que se cuenta Alpargatas, pese a que en su planta de Aguilares esta compañía no confecciona hilados o telas, como las otras empresas, sino calzados e implementos para este rubro. Estas industrias dan trabajo permanente a 3.765 tucumanos, según datos de la delegación local de la Asociación Obrera Textil (AOT), número que supera a la ocupación permanente dentro de los ingenios azucareros. Sin embargo, no siempre esta cifra fue como la actual. De los 10.000 operarios que trabajaban en las textiles tucumanas durante los 80 se pasó a 2.900 antes de la crisis de 2001, luego de 10 años de paridad cambiaria entre el peso y el dólar.
Hoy más de la mitad de los textiles prevé un aumento en las ventas para el último trimestre del año, según una encuesta que cada tres meses realiza la Fundación Pro Tejer a más de 100 empresarios del sector, que representan a todo el eslabonón manufacturero del sector. El informe señala que un 82% de los textiles dijo que para financiarse recurre a fondos propios o créditos comerciales de proveedores.Y que sólo un 34% de los empresarios aseguró que utiliza más del 80% de la capacidad instalada de su compañía. Según el relevamiento, un 53% de los empresarios espera un incremento en las ventas, 27% no cree que haya variaciones y el resto prevé una disminución. Pero, la encuesta establece que la rama de actividad con mejores expectativas, es la de "confección de prendas", en donde un 77% de los encuestados espera un aumento y sólo un 9% manifestó un descenso en la comercialización.

Punto negativo
El informe de Pro Tejer sostiene que la actividad industrial que obtuvo el menor rango de respuestas favorables es la fabricación de artículos textiles, excepto prendas. "Se trata de la rama de la actividad que sufre el mayor castigo por parte de la invasión de productos brasileños, fundamentalmente centrados en importaciones de toallas y sábanas", explicó Aldo Karagozian, titular de Pro Tejer, principal responsable de Pol Ambrosio. En este rubro ubica a la producción textil de la provincia el flamante presidente de la Unión Industrial de Tucumán, Héctor Ledesma, quien además es gerente general de la textil Tecotex. "Nuestras empresas integran la peor parte, la de ?fabricación de artículos textiles, excepto prendas?. Por lo tanto, somos los más castigados por la invasión de los productos brasileños", subrayó. En coincidencia con otros empresarios del sector que fueron consultados por LA GACETA, admite que la situación de las textiles tucumanas es notablemente mejor que en la época previa a la devaluación, pero considera fundamental que se brinde sustentabilidad y previsibilidad a una actividad que es permanentemente atacada por productos importados a precios de dumping.
Desde el sector laboral también se ve con optimismo el estado actual de la industria textil. "No hay suspensiones ni despidos; al contrario, la mayoría de las empresas estuvo tomando gente", afirmó el apoderado de la AOT, Luis Salado. El nivel salarial en el sector es satisfactorio. "Después de los aumentos de sueldos logrados tras paritarias nacionales, los salarios de bolsillo en la actividad textil van desde los $ 700 a los $ 1.000, según las categorías", dijo. Salado reveló que el estado de ánimo entre los operarios de las textiles "es positivo", pero recalcó que un planteo del sector laboral a las empresas es que inviertan más en nueva tecnología. "En la mayoría de los casos, se está operando con maquinarias de fines de los 80", aseguró.
En suma, esta reactivación de las textiles tucumanas, aún cuando el grueso de ellas elabora los productos básicos (hilados y telas) del sector, es coincidente con el mejor comportamiento general de la macroeconomía. También enfrenta los mismos problemas que hoy condicionan el ritmo de la economía argentina: escasez de crédito, sustentabilidad de los negocios, amenaza de invasión de productos brasileños, dificultades para definir un horizonte de mayor seguridad y previsibilidad. Es decir, un momento para no echar campanas al vuelo, para manejarse con el optimismo contenido.

120
Millones de pesos por año generarían las seis textiles tucumanas, según cálculos privados.

45.000
Son los puestos de trabajo directos que la industria textil genera en todo el país.

3.765
Son los empleados que trabajan en las seis industrias textiles que operan en Tucumán.

2.900
Eran las personas que se desempeñaban en las textiles hasta la devaluación, en 2002.

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