Kerry superó a Bush en los debates, pero aún no puede cantar victoria

Persiste el misterio sobre lo que decidirán los independientes. La imagen del mandatario cayó por debajo del 50%, un dato significativo en el campo del proselitismo.

15 Octubre 2004
Washington.- Como en los dos debates anteriores, las encuestas dieron ganador al candidato demócrata John Kerry sobre un sonriente presidente George W. Bush en el tercero y último "cara a cara", realizado el miércoles en Tempe, Arizona, con miras a las elecciones del 2 de noviembre. Sin embargo, ello no se traduce necesariamente como una segura toma de votos de los demócratas. "El misterio es cómo muchos estadounidenses pueden definir su voto por este debate, o aún en los tres encuentros presidenciales (más uno vicepresidencial)", señaló ayer un artículo del diario "The Washington Post".

El tercer round
En Tempe, el debate estuvo referido especialmente a temas de política doméstica como la seguridad interior, el empleo y la cobertura médica. Kerry defendió el derecho de la mujer al aborto, mientras que Bush respaldó el matrimonio tradicional, entre otros temas. Según Gallup, la cadena CNN y el diario "Usa Today", Kerry logró el 52% de aceptación, contra el 39% de Bush. Para la cadena CBS, el demócrata derrotó al republicano por 36-29% y para ABC, en una encuesta con mayoría de consultados republicanos, por 42-41%. La mayoría de los comentaristas televisivos coincidió también en adjudicar la victoria a Kerry, quien mostró un mejor uso de los argumentos y de cifras que Bush en cuestiones como desempleo, déficit presupuestario o sanidad. Un esencialmente solemne y pensativo senador Kerry, en contraste con un extrañamente risueño presidente Bush, se combinaron para dar el último debate de la campaña presidencial, escribió un analista en una nota titulada "Round 3: Bush sonríe, da vueltas pero no gana". Las victorias del demócrata en los dos debates previos realizados en Miami, Florida y en Missouri el 30 de septiembre y el pasado 8, respectivamente, mejoraron su posición en los sondeos de intención de voto, ya que ahora se encuentra cabeza a cabeza con Bush.
Kerry llegó al primer debate de Miami con una desventaja clara, aunque no decisiva, en prácticamente todas las encuestas a escala nacional, de hasta 8 puntos. Ahora, las encuestas muestran un empate técnico. Kerry incluso marcha por delante en algunos Estados que son realmente decisivos para ganar el Colegio Electoral, como Ohio o Wisconsin, según sondeos locales. La última encuesta a escala nacional colocó a Kerry por delante de Bush por una ventaja mínima (49-48), dentro del margen de error.

Tensa espera
Mientras los dos aspirantes a la Casa Blanca reanudaron ayer sus viajes de campaña, sus respectivos partidos van a esperar impacientes entre dos y tres días los resultados de encuestas más reposadas, que intenten medir el impacto del último debate en la intención de voto.
Los republicanos les restaron importancia a las tres victorias de Kerry al recordar que, en el pasado, hubo otras elecciones presidenciales en las que el vencedor no fue el ganador de los debates. Sin embargo, la última encuesta sobre la gestión de Bush realizada por la empresa Gallup muestra que el nivel de aprobación del mandatario cayó de nuevo a menos del 50%. Según la mayoría de los analistas, tradicionalmente un presidente que busca la reelección y no alcanza el 50% de intención de voto ni de aprobación en el cargo, acaba perdiendo la votación. (Télam)

Ya en la recta final, las campañasse concentrarán en diez Estados
WASHINGTON.- Las campañas se acentuarán por lo menos en diez Estados considerados clave para las elecciones del 2 de noviembre. Dado lo ajustado de la lucha por la Casa Blanca, cualquiera de ellos podría desequilibrar la balanza. En 2000 fue Florida, que le dio su preferencia a George W. Bush por 537 votos tras un controvertido conteo.
Ohio también es clave: desde 1964, el que gana aquí gana en todo el país. Le sigue Pennsilvania, donde los demócratas ganaron en las últimas tres elecciones. En tanto, Filadelfia se inclina por Kerry, pero el oeste rural es conservador y los republicanos controlan el Parlamento. Por otra parte, Bush ganó en 2000 en Colorado por 145.000 votos de diferencia. Pero Al Gore, su entonces rival demócrata, pudo ganar si no se hubiera presentado Ralph Nader, que le quitó muchos votos.
New Hampshire, donde ganó Bush en 2000, se presenta incierto. Acá se perdieron 10.000 empleos desde 2001. Wisconsin, donde se impuso Gore hace 4 años, también es dudoso, al igual que Nuevo México, donde Gore ganó por 366 votos. Minnesota es de los demócratas desde 1972, pero con sus reducciones de impuestos Bush espera dar la sorpresa. En Nevada triunfó Bush en 2000, pero un cementerio de desechos radiactivos en las montañas de Yucca le restará votos al presidente. A su vez, a los electores de Iowa les preocupa el costo de la salud y la guerra en Irak. Entre los otros más indecisos, pero también menos disputados, Michigan, Oregon y el estado de Washington se inclinan por Kerry. Missouri y Virginia Occidental, por Bush. (AFP-NA)

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