
La mañana se perdió totalmente ayer para el debate en que se juzga a Luis Corral por el femicidio de Marcela Chiaro. Ocurre que el defensor de Corral, César Rodolfo Romano, no fue al juicio, alegando estar enfermo. Los jueces Wendy Kassar, Fernanda Bahler y Patricio Prado solicitaron entonces que la defensa pública asistiera al acusado pero este se negó a aceptar la asesoría del defensor oficial Hernán Molina y dijo que había designado a Gustavo Morales, que no se presentó ayer y que había sido revocado de la defensa (a horas de que empezara el juicio) tras haber asistido a Corral en la instrucción del caso. El asunto duró tres horas. La sesión, que debía empezar a las 9, comenzó a las 12. La fiscal Marta Gerez pidió sanciones para Morales y Romano y, si bien el tribunal (aún) no le dio lugar, sí reprendió a Corral y a Morales, que no atendió el teléfono.







