La educación en pandemia y las pruebas Aprender

19 Noviembre 2021

En 2017 LA GACETA informaba que un millón de alumnos de 31.300 escuelas de todo el país estaban por rendir las pruebas Aprender. La misma cantidad de alumnos que, entre 2020 y 2021 habían abandonado la escuela según cifras de Unicef.

En julio de este año, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, más conocido como Unicef, presentó el informe “Impacto de la pandemia en la educación de niños, niñas y adolescentes” en donde da cuenta que más de un millón de estudiantes no pudo regresar a las aulas desde el inicio del ciclo lectivo 2021. “La encuesta señaló que, en mayo, el 91% de los hogares argentinos reportó que los chicos y las chicas tuvieron clases presenciales, pero hay un 9% restante -que representa un millón de estudiantes- que aún no retomó la presencialidad. Principalmente en el noroeste y en la Patagonia -por ejemplo- la proporción de hogares donde ninguno de los chicos/as tuvo presencialidad desde el inicio de ciclo lectivo asciende al 21% y 23% respectivamente.

En esta sintonía, pero analizando lo sucedido en el año de la cuarentena mundial, un estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) informó que en 2020, 4 de cada 10 jóvenes tuvieron bajo o nulo vínculo con sus docentes y durante el primer semestre de 2021 hubo semanas en las que 9 de cada 10 estudiantes no fueron a las aulas. También alertó que aumentó el tiempo que las y los jóvenes dedican al trabajo. Cuando LA GACETA informaba estos datos, aseguraba que una de las claves para medir y diagnosticar la situación de los alumnos son las pruebas Aprender. “Esos datos no los tenemos porque el año pasado no se realizaron estas pruebas que miden los resultados y los conocimientos de los chicos. El dato que más difusión ha tenido es una proyección sobre que 7 de cada 10 alumnos adolescentes de 15 años tienen problemas para comprender un texto. Este dato surge de una proyección que hace el Banco Mundial tomando datos existentes del 2018 de la prueba PISA y construye una serie de escenarios. En América Latina los cierres de escuelas fueron muy extensos, sumados a la cantidad de estudiantes en situación vulnerable, estamos más cerca de un escenario pesimista”, señaló Juan Cruz Perusia, investigador del programa de Educación.

En este frágil contexto, en Educación anunciaron que este año, en todo el país, serán 770.000 los alumnos que realizarán las evaluaciones Aprender en forma presencial, sobre Lengua y Matemática el próximo 1 de diciembre. “Los resultados que se conocerán en junio de 2022 dispensarán información acerca de algunas condiciones y contextos en los que los alumnos y alumnas desarrollan su aprendizaje, son un insumo que permite saber dónde estamos y a partir de ello tomar decisiones de impacto educativo y sirve también para elaborar estrategias que ayuden al fortalecimiento y transformación de las prácticas escolares”, explicó la directora de Calidad Educativa del Ministerio de Educación, Marina Perl a nuestro medio.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia sugirió priorizar estrategias de continuidad y calidad de servicios educativos para la población en situación de vulnerabilidad. Algunas de ellas fueron asegurar la mayor presencialidad posible a lo largo del ciclo lectivo; sostener y acelerar la vacunación del personal docente y no docente; buscar activamente a los chicos y las chicas que interrumpieron su escolaridad; fortalecer las capacidades de los y las docentes para enseñar en grupos heterogéneos; ampliar la distribución de equipamiento tecnológicos, conectividad y recursos pedagógicos; priorizar a los chicos y chicas en situaciones de mayor vulnerabilidad y redoblar coordinación con sectores como Desarrollo Social, Anses, Trabajo y Salud para garantizar los servicios de protección social, prevención del trabajo infantil y embarazo adolescentes, controles y vacunación regular en salud.

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