CAMBIOS EN BERLÍN. La campaña del Gobierno está impulsando que los alemanes acudan a vacunarse. REUTERS

BERLIN, Alemania.- La canciller alemana, Angela Merkel, consideró “dramática” la situación del país respecto de la pandemia de covid-19. La dirigente, que está cerca de entregar el poder, no tiene consenso político para lograr la extensión de la emergencia epidémica a nivel nacional, pero dijo que no tiene dudas de que habría que hacerlo. Durante una ponencia en el Congreso Federal de Municipios, en Berlín.
El aumento acelerado de los contagios y las muertes por esa enfermedad ha llevado a que el número de pacientes en unidades de terapia intensiva sobrepasen la capacidad de muchos hospitales del país.
Por eso, Merkel subrayó que el gobierno nacional y los gobiernos regionales deberán dar hoy una clara señal sobre lo que debe para frenar la pandemia.
La canciller instó a que se emita una resolución para establecer a partir de qué cifra de hospitalizaciones se deben decidir nuevas restricciones a la circulación de personas o de ingreso a lugares, según la cadena alemana oficial DW.
Las autoridades sanitarias verificaron, el martes, 52.826 nuevos contagios en 24 horas, frente a 39.676 hace una semana, y después de que hace una semana se alcanzara una nueva cifra récord con 50.196 nuevas infecciones, de acuerdo con el reporte del Instituto Robert Koch de virología.
Alemania lleva registrando desde el 4 de noviembre varias máximos de nuevos contagios e incidencia (contagios por cada 100.000 habitantes), no sólo en esta cuarta ola, sino desde que comenzó la pandemia.
La cifra de personas fallecidas por o con covid-19 ascendió a 294, frente a 236 hace una semana, y la cifra de casos activos se sitúa en 490.800.
A principios de esta semana, la cifra de pacientes en las unidades de terapia intensiva se situaba en 3.190 -156 más en un día-, lo que corresponde a una ocupación del 14,4 % de camas disponibles en las unidades de críticos para la población adulta.
Su vecina, Austria, puso en cuarentena a cerca de dos millones de personas no vacunadas desde el lunes pasado, en medio de niveles récord de infección y una creciente presión sobre los hospitales que están cada vez más saturados.
“No tomamos la medida a la ligera, sabemos que es necesaria”, dijo el canciller Alexander Schallenberg.
De acuerdo con la orden, las personas no vacunadas sólo pueden salir de casa para trabajar o comprar alimentos. A esta población ya se le prohibía acudir a restaurantes, peluquerías y cines.
Ayer, alemanes y los austriacos hacían cola para vacunarse, en vista de que aumentan las infecciones y los gobiernos imponen restricciones a los no inmunizados.
Alemania y Austria tienen las tasas de vacunación más bajas de Europa Occidental y están ahora en el epicentro de una nueva ola de la pandemia antes de la llegada el invierno al continente.
El Ministerio de Salud alemán dijo que 436.000 personas recibieron una inyección el martes, incluidas 300.000 de refuerzo, la cifra más alta en unos tres meses. Las colas en los centros de vacunación de todo el país son una buena noticia, dijo dijo el portavoz del gobierno, Steffen Seibert. “Es una señal de que muchos ciudadanos han reconocido la necesidad”, insistió. No obstante, indicó que la tasa de vacunación no es aún lo suficientemente alta.
Cerca del 65% de la población austriaca está completamente vacunada contra el virus y un 68% en Alemania, muy por detrás de países como Italia y España, que fueron mucho más afectados en las primeras oleadas de la pandemia. (Reuters- Especial)







