fuente: direccióin de estadísticas - oficina de gestión judicial
Toda encuesta de opinión pública está expuesta a fenómenos no previstos. Así como puede organizarse un festejo y que los preparativos se vean afectados porque -para decirlo tucumanamente- el tiempo se descompuso, también hay factores del clima social que pueden incidir de manera no querida en el resultado de un sondeo. En la jerga estadística, se conoce como “espuma”. Y así como las lluvias de verano llegan, descargan y se van, la “espuma” social crece, hace “subir” la euforia o la crispación social respecto de una situación, y después se disipa. Por caso, no arrojará los mismos resultados acerca de la “principal preocupación” de los tucumanos una consulta realizada durante la semana en la que el Indec da a conocer los índices de inflación, que una efectuada cuando se fugó de su lugar de detención el ex guardiacárcel Roberto Rejas, que cuando el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA expone su informe sobre pobreza y vulnerabilidad social en el país; que cuando el Gobierno liquida el pago del sueldo de diciembre junto con el aguinaldo.
De allí que, entre las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias y hoy (la temporada alta de encuestas en la provincia y en el país) unas veces los sondeos pusieron a la cabeza unas veces la cuestión económica y otras veces la seguridad ciudadana. La “espuma”, entonces, es un factor desequilibrante. Prescribe, por un lado, que una encuesta no debe extenderse por más de cinco días, porque entre una semana y la otra surgen variables en el clima social. De igual manera, determina que -como a menudo se remarca- todo sondeo de opinión es “una foto”: congela un instante de la opinión pública, que luego va a variar indefectiblemente. Finalmente, genera un fenómeno que es una de las principales fuentes de angustia de la política: un dirigente con una encuesta “sabe” lo que pasa. Pero cuando le acercan el segundo sondeo, lo duda.
Hay, sin embargo, otros indicadores. Arrojan resultados menos personales, pero más estructurales. No acumulan respuestas de los ciudadanos, sino los datos cuantitativos que arrojan los expedientes. Y son a largo plazo. Uno de ellos acaba de conocerse por estas horas en el Poder Judicial. Es el Informe de la Actividad Judicial que expresa las cifras del trabajo de los Tribunales tucumanos, en todos sus fueros, entre el 1 de febrero de este año (el inicio del año en la Justicia tras la feria de verano) y el domingo pasado. Ese relevamiento que atraviesa todo 2021 dice, en cifras, que la crisis económica le ganó a la inseguridad en Tucumán. Y sin ninguna “espuma” que arroje lugar para la duda.
Causas
En el capítulo sobre “Actividad Jurisdiccional”, elaborado a partir de las cifras que releva regularmente la Dirección de Estadística del Poder Judicial, el informe da cuenta de los “Tipos de delitos o de procesos más frecuentemente especificados en expedientes ingresados al Poder Judicial” durante los 10 meses que abarca la estadística.
A la cabeza (ver cuadro), con casi 10.700 expedientes, se encuentran las “Ejecuciones fiscales”. Se trata, sustancialmente, de procedimientos de cobro de impuestos a contribuyentes morosos por parte del Estado. En el caso tucumano, en los tres niveles estatales: provincial, municipal y comunal.
Sólo después aparecen las medidas vinculadas con la protección de personas, como las restricciones de acercamiento. Si bien son dispuestas mayormente por los juzgados de Familia (por ello se encuentra en el campo estadístico de los “Fueros no penales”), pueden tener un correlato penal. Pero la cifra es menor que el de los procesos de ejecuciones sumarias iniciados contra deudores de tributos.
Para completar el cuadro, en el ranking de expedientes ingresados en lo que va de este año a los tribunales provinciales, el tercer puesto es para los “Cobros”, en este caso, entre particulares. Es decir, los expedientes vinculados con la crisis económica prácticamente duplican a los que se vinculan con la protección de la integridad y la seguridad de las personas.
De hecho, los expedientes netamente penales se encuentran a distancias siderales respecto de los que se han detallado. Los procesos ingresados por “Robos” entre febrero y la semana pasada suman apenas 775. Los expedientes referidos a “Lesiones” totalizan 571. Y los vinculados con “Amenazas” ni siquieran alcanzan los 500.
Fallos
Cuando se tienen en cuenta los “Tipos de delitos o de procesos más frecuentemente mencionados en expedientes con sentencia” durante este año, la tendencia se profundiza.
• Los fallos referidos a “Cobros” suman 21.000.
• Los de “Ejecución Fiscal” totalizan 7.518.
• Los de “Protección de Personas” alcanzan los 7.001.
En materia estrictamente penal, el ranking de los expedientes con sentencia es el siguiente:
• Robo: 1.400
• Homicidio: 1.120
• Abuso: 1.080.
• Lesiones: 936.








