EVALUACIONES. El perímetro de la cintura es una medida a tener en cuenta.

El 12 de noviembre de cada año, con el Día Mundial de la Obesidad, se busca informar y sensibilizar a la población, así que, en eso estamos. “La tasa de obesidad creció notablemente desde 1975 y afecta a personas de todas las edades y todos los grupos sociales del mundo. Pero las cifras en niños y adolescentes son impactantes: aumentó casi cinco veces”. Así describe el panorama Valeria El Haj, directora médica nacional de OSPEDYC.
“Unos 800 millones de personas en el mundo viven con obesidad. Se calcula que la infantil aumentará un 60% en la próxima década, y alcanzará los 250 millones en 2030. En nuestro país, más del 50% de la población tiene sobrepeso”.
De qué hablamos
El sobrepeso y la obesidad se definen como acumulación anormal o excesiva de grasa, y una forma de medirla es el llamado índice de masa corporal (IMC). Se calcula dividiendo el peso por el cuadrado de su talla. En adultos, un IMC mayor o igual a 25 se considera sobrepeso; y un valor igual o mayor a 30, obesidad.
“También se evalúa midiendo el perímetro de cintura: si supera 88 cm en la mujer y 102 cm en el varón, son considerados de riesgo”, explica Manuel Molina Pico, director médico de Vittal. “Las cifras altas de IMC aumentan el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, diabetes, y osteoartritis, entre otras”, agrega.
Acciones
La prevención del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades asociadas requiere de acciones sobre la población en general y también a nivel individual.
Estas son algunas de las líneas estratégicas de acción:
• Realizar un control médico periódico
• Promoción de la lactancia materna y de la alimentación saludable.
• Promoción de la actividad física en todas las edades.
• Disminución del consumo de grasas y azúcares
• Aumento del consumo de frutas y verduras
• Incorporación de consumo de legumbres, cereales integrales y frutos secos.
• Incorporación del el consumo de agua; eliminar jugos y gaseosas.
• Realizar por lo menos las cuatro comidas principales: desayuno, almuerzo, merienda y cena
La dieta rica en grasas y la falta de actividad física son factores modificables; también puede haber, alteraciones endocrinológicas que es preciso controlar; por eso es clave la consulta médica.






