Si querés pasar carnaval en Jujuy, apurá a conseguir alojamiento

Todavía hay plazas disponibles, pero la demanda es muy alta, para todo el verano en general y en particular para carnaval. Tanto en alojamiento como en gastronomía, el arco de precios es muy amplio y contempla todos los bolsillos.

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Los “cuatro días locos” de carnaval, en Jujuy se convierten en casi dos semanas de celebraciones y festejos en cada esquina de los pueblos de la Quebrada de Huamahuaca, donde las comparsas están ansiosas por volver a salir a las calles después de un año encerradas a causa de la pandemia de covid-19. “Hay una necesidad contenida de festejar. La buena noticia es que las comparsas ya cuentan con la autorización para llevar adelante sus actividades”, le cuenta a LA GACETA Matías Pemberton, presidente de la Asociación de Turismo Quebrada y Puna.

En la Quebrada los festejos suelen comenzar con el “jueves de comadres”, que el año próximo caerá el 24 de febrero. A lo que le sigue el “desentierro” que tendrá lugar el sábado siguiente (26) y los bailes y celebraciones se extienden hasta el domingo 6 de marzo (fin de semana del llamado Carnaval Chico), cuando se “entierra” el Carnaval o el Diablo, según las creencias y las comparsas empiezan a abandonar las calles de los pueblos.

“Y a partir del miércoles del ceniza -agrega Pemberton- cambian los sonidos de la música y los bronces le dan paso a las cañas y sicus que anuncian con melodías típicas la entrada a la Cuaresma y la siguiente conmemoración de la Semana Santa.

La buena noticia es que, si bien es altísima la demanda de alojamiento para estas fechas, todavía hay lugar en la Quebrada. De modo que los tucumanos que quieran participar de estas fiestas, tan teñidas por las tradiciones de la Pachamama, tendrán que apurarse para conseguir alojamiento.

Otra buena noticia es que para febrero todavía está vigente el PreViaje, así que quienes contraten un paquete mediante agencias de viajes podrán recuperar el 50% de la inversión que hagan.

Santiago Carrillo, presidente de la Asociación Jujeña de Agencias de Viajes y Turismo, expresó: “Hay mucha reserva, mucha ocupación, para el verano en general y especialmente para el carnaval. Normalmente la plaza en toda la provincia se satura durante el carnaval, pero todavía hay posibilidades de alojamiento y de servicios”.

Protocolos

“Si las condiciones sanitarias no varían, estaríamos con un carnaval habilitado, por supuesto, con los protocolos que estén vigentes en este momento”, destacó.

Al respecto, Santiago García Gnecco, coordinador de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Provincia de Jujuy, explicó que todavía no están definidos los requisitos que se exigirán para participar de las celebraciones, ya que todavía está analizando el tema el COE provincial.

Para entrar en la provincia, en cambio, no hay problema, ya que no se exige nada. Desde mediados de este año las fronteras entre las provincias del norte están abiertas.

Pemberton, en tanto, especuló con que se podría exigir las dos dosis de vacunas para participar de los festejos, pero no está definido todavía.

Cuidarnos entre todos

En este sentido, Carolina Pedano, presidenta de la Asociación de Hoteles de Jujuy, a la vez que reconoció que hay una demanda muy fuerte de parte de todo el noroeste (“siempre es un público que nos visita en gran cantidad”, dijo), convocó a los turistas a mantener la campaña de cuidado para evitar contagios.

“Le pedimos a los tucumanos y a los amigos de otras provincias que vengan a visitarnos y a compartir nuestra cultura. Y también les pedimos que mantengan los protocolos sanitarios de los establecimientos; aquí en Jujuy el barbijo es obligatorio en la vía pública y en los hoteles, que respeten el distanciamiento, que siga usando alcohol, y que tengan paciencia. Tal vez los festejos no sean como los de años anteriores, pero podremos vivir el carnaval si las condiciones sanitarias se mantienen como hasta ahora”, exhortó.

Los precios

En cuanto a los precios de alojamiento y para comer, la Quebrada ofrece un variedad muy amplia para todos los bolsillos y necesidades.

De acuerdo con la información suministrada por los entrevistados, las opciones de alojamiento arrancan con los hostels. Por ejemplo, en Tilcara o Purmamarca, un alojamiento con baño compartido, puede costar unos $ 1.000 la noche. “En Humahuaca puede ser menos”, advirtió Pemberton.

También hay hospedajes que cuestan entre $ 2.000 y $ 2.500 la noche en habitación doble.

Y ya en un hotel boutique o de alta gama, la noche, en habitación doble, puede trepar a los $18.700.

Otra alternativa son las cabañas. Se pueden conseguir, por ejemplo, para cuatro personas, por $ 5.000 o $ 6.000 la noche.

Carrillo coincide en el nivel de precios. Comenta que un hostel se puede conseguir desde los $ 2.500 la habitación doble (por noche) mientras que la gama superior, los hoteles boutique, están entre $ 10.000 y $ 15.000 la noche en habitación doble.

“Hay mucha demanda de estos hoteles de alta gama debido a que muchos argentinos, que antes viajaban al exterior, a causa de la pandemia y de las restricciones imperantes, prefieren los destinos nacionales. Esto nos ha dado excelentes niveles de ocupación en estos hoteles”, explicó Carrillo.

En cuanto a la comida, también el arco de precios es muy amplio. En un comedor común, un menú del día puede costar entre $ 500 y $ 700. Mientras que en un restaurante de alta gama una cena ronda entre los $ 2.000 y los $ 2.500. “Claro que son cenas completas, de varios pasos”, aclaró Carrillo.

Y Pemberton agregó: “y para quienes hacen un turismo ‘gasolero’ siempre está la opción de un almurzo al paso, en el mercado o de los puestos callejeros, que son muy limpios y controlados, en los que se pueden adquirir las clásicas tortillas, con jamón y queso, por ejemplo, o empanadas y tamales”.

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