Cartas de lectores: El apóstol de los pobres

07 Noviembre 2021

Nació el 4 de agosto de 1900 en Pergamino (Bs As). Su padre oriundo de Samolaco, Lombardía y su madre de Brescia, Italia. Su secundario lo hizo en Buenos Aires en el colegio Salesiano Pío IX de Almagro. En 1918 comenzó sus estudios de medicina de la UBA y en 1927 se graduó de médico. Se radicó en Cruz del Eje, Córdoba, donde ejerció su profesión del arte de curar desde 1929 hasta 1963. De 1963 a 1966 ejerció la Presidencia de la Nación, y el 28 de junio de 1966 el golpe militar conocido como Revolución Argentina lo derrocó. Fue sacado a empujones del despacho presidencial y no se fue en helicóptero. Salió caminando de la Casa Rosada por sus propios medios y en Rivadavia y Reconquista detuvo un taxi. Cuentan que el taxista le preguntó: “¿A dónde lo llevo Sr. presidente?”, y el pensó y respondió: “No tengo dónde ir”: no tenía ni un humilde departamento! Por lo tanto, le pidió lo llevara a la casa de su hermano en la localidad bonaerense de Martínez. Fue el único médico de nuestra historia que ejerció la presidencia y lo hizo él con corrección ejemplar y dignidad. De vida austera y profundas pautas ético morales, después de derrocado, se ganó la vida volviendo a ejercer como médico y colaborando en la panadería de un amigo, ya que rechazó su jubilación de presidente. Su esposa falleció de cáncer 3 meses después a los 50 años y valga mencionar como anécdota que estando él en la presidencia, ella fue a Houston a tratarse y él vendió su único auto que tenía para costear el viaje sin utilizar fondos públicos. Se llamaba Arturo Umberto Illía, y se lo llegó a conocer como el apóstol de los pobres por su dedicación a los enfermos con pocos recursos, cuando fue médico rural, y fue presidente de la Nación Argentina entre el 12 de octubre de 1963 y el 28 de junio de 1966. Alguna vez él escribió: “La falta de ostentación es fundamental en todo hombre que quiera ejercitar una acción docente de cualquier finalidad… para ser útil hay que ser austero”. Arturo Umberto Illía: el espejo donde tantos políticos debieran mirarse, sobre todo en vísperas de nuevas elecciones.

Juan L. Marcotullio

marcotulliojuan@gmail.com

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