
La vicepresidenta, Cristina Fernández, sigue con “evolución favorable” tras la cirugía a la que fue sometida ayer, según el parte médico del Sanatorio Otamendi, en el que se consignó que la titular del Senado se encuentra “en buen estado general y con buena recuperación de la anestesia”.
En Twitter, el jefe de Gabinete, Juan Manzur, le escribió: “El amor y la fuerza del pueblo te acompañan siempre, Cristina estamos con vos, seguros de que todo saldrá bien y que pronto retomarás las funciones que te confió la voluntad popular”.
La titular del Senado ingresó ayer a las 6.45 al centro médico, donde un cirujano especializado en Tocoginecología le realizó una histerectomía, que es una operación que consiste en la extirpación del útero.
Se espera que esté internada entre 48 horas a cinco días. Tras ese lapso, la vicepresidenta podría comenzar a reincorporarse a sus actividades de manera gradual, hasta retomar plenamente su rutina a las tres semanas de la operación.
La histerectomía es una intervención mediante la cual se extrae el útero y en algunas ocasiones también los ovarios y las trompas de Falopio. En 2014, su madre, Ofelia Wilhelm, se sometió al mismo procedimiento -una histerectomía- también en el Sanatorio Otamendi.
Mientras estuvo al frente del Ejecutivo, la dos veces presidenta tuvo que someterse a dos prácticas quirúrgicas: en 2012 se le extirpó la glándula tiroides en el Hospital Universitario Austral, en Pilar, tras un diagnóstico que detectó nódulos y que luego constató que se trataba de “adenomas foliculares”.
En 2013, regresó al quirófano para ser operada por un hematoma subdural que había sido localizado entre el cerebro y el cráneo, y la cirugía, llevada a cabo en la Fundación Favaloro, se realizó sin complicaciones en menos de dos horas.







