PRONÓSTICO. El cielo amaneció más cubierto de lo que esperaban los pilotos. Sólo completaron el 70% del recorrido. LA GACETA / FOTOS DE FRANCO VERA

Los días de lluvia se hicieron esperar, pero finalmente llegaron y Tucumán pudo tener una tregua en el inicio de la semana después de varias jornadas de agobiante calor. Sin embargo, lo que fue un alivio para la mayoría, resultó de lo más inoportuno para otros: los pilotos y los organizadores del decimoséptimo Mundial de Parapente, que comenzó el lunes en Loma Bola. O mejor dicho, que debía comenzar, porque las dos primeras jornadas de competencia fueron canceladas debido al mal clima, que ya venía amenazando desde la noche del domingo, cuando se hizo la recepción de los participantes extranjeros.
Las primeras señales de ayer eran preocupantes: la zona de Loma Bola estaba cubierta por una espesa capa de niebla, que no permitía una visibilidad mayor a unos pocos metros. Se decidió esperar lo más que se pudiera para evitar una tercera jornada cancelada -se debe cumplir con un mínimo de días de vuelo para que el torneo tenga validez- y los pilotos (150 en total, provenientes de 37 países) le pusieron la mejor cara posible al asunto, conversando y hasta tomando clases de yoga para matar el tiempo a la espera de que se despejara.
Al final, hubo luz verde y se pudo volar. “Al menos, para lo que daba el día. El pronóstico se cumplió a medias, porque estuvo mucho más cubierto de lo que esperábamos. La salida suele ser alrededor del mediodía, pero en estas condiciones no se pudo sino hasta después de las 14, y partimos desde Villa Nougués. La idea original era llegar hasta Concepción, pero al haber salido más tarde, sólo se pudo completar un 70% del recorrido, un poco más allá de Monteros. A eso de las 17.30, ya se había oscurecido bastante, así que se acabó el juego y los pilotos comenzaron a aterrizar”, contó Sergio Bujazha, director del evento.
El aterrizaje siempre es un momento especial y colorido dentro de los Mundiales que se celebran en Tucumán, ya que los pilotos de diferentes nacionalidades deben interactuar con la gente local para orientarse o incluso pedir un aventón. “Muchos bajaron en fincas alejadas y encontraron a alguien que los acercara en alguna motito. Lo bueno es que todo se desarrolló sin ninguna clase de incidentes. Se le sacó todo el jugo posible al día”, concluyó Bujazha.
Los mejores registros de la primera manga correspondieron al alemán Philipp Haag y a los franceses Honorin Hamard y Luc Armant.
Actividad de hoy
Los pilotos partirán a las 9.15 con rumbo a Loma Bola para disputar la segunda manga. Dependiendo del clima, el plan es hacer una vuelta pasando por Famaillá, Campo de Herrera y llegar a San Pablo.







