Atlético: puede abrir los partidos, pero le falta saber cerrarlos

El equipo de Guiñazú empezó ganando todos sus partidos, pero nunca terminó con un triunfo.

TRABAJA PARA ESO. Guiñazú busca que el equipo sea más sólido en todo sentido. TRABAJA PARA ESO. Guiñazú busca que el equipo sea más sólido en todo sentido.
03 Noviembre 2021

En un torneo largo como el de la Liga Profesional, difícilmente un equipo pueda ser el mismo de principio a fin. Atlético no solo es parte de la regla sino que tiene motivos fuertes para tener varias personalidades en estas 19 fechas. Tuvo tres entrenadores en este período e incluso dentro de los mismos ciclos hubo (y hay) cambios. El Atlético de Omar De Felippe tenía sus pros y, en la recta final, sus variadísimas contras. El de Martín Anastacio ganó su único partido así que hay poco para reprocharle. El de Pablo Guiñazú aún se está gestando, pero ya empieza a mostrar sus características distintivas. Por ahora, son más malas que buenas y entre ellas se encuentran la imposibilidad de mantener una ventaja.

En los tres partidos que lleva dirigiendo el “Cholo” sus jugadores lograron anotar el primer gol del partido. Lo cual en sí representa una buena cualidad, pero lamentablemente la aparejaron con una mala: permitir que el rival la iguale y hasta la remonte como sucedió con Platense el último sábado.

La caída empezó siendo victoria 1-0 y acabó en goleada en contra, 1-4. “No sé si los muchachos sintieron un poquito el calor, habían jugado el partido anterior con calor, los vimos un poquito más pesados… ”, explicó Guiñazú tras la dura derrota en Buenos Aires. .

El calor puede ser parte del análisis, pero nunca podrá ser la explicación estructural de esta falla que viene sufriendo el equipo. Es cierto que ante Patronato, donde el equipo estuvo dos veces arriba y no pudo sostenerlo, también fue una jornada agobiante. Sin embargo, contra Estudiantes el clima no tuvo influencia alguna. Incluso hasta el frío se apoderó de la -quizás- última noche “otoñal” del 2021. Aún así, empezó ganando 1-0 y terminó empatando 1-1.

El Atlético de De Felippe pudo haber tenido muchas cosas, pero cuando hacía el primer gol, ganaba sus partidos. Sucedió en cuatro oportunidades: Huracán, Godoy Cruz, Independiente y Newell’s. El otro triunfo que consiguió el equipo fue ante Argentinos y casi se transforma en un ejemplo de esta nueva versión “decana”: estando 3-0 arriba quedó 3-2 y tras estar 4-2, tuvo que terminar el partido sufriendo con un abultado 4-3.

El tema del cansancio siempre aparece, aunque estadísticamente el Atlético de los primeros tiempos es igual (o hasta peor) que el de los segundos (donde suele sentirse el cansancio. Aún así, para Guiñazú es un factor en este dilema de no saber mantener las ventajas. “En 10 días, (tratamos de) inculcarles cosas tácticas, pero principalmente físicas, la idea que pretendemos, eso va a llevar un tiempo”, avisa el entrenador.

Otra de las características del Atlético de “ODF”, sobre todo en el último tiempo, eran los cambios que mucho no ayudaban. Quizás esto se ha mantenido y pueda que tenga que ver con no poder sostener los triunfos temporarios. Se supone que los jugadores que entren frescos deben ayudar al equipo a mejorar o potenciar lo que ya está haciendo, pero hasta ahora no sucede. “Los cambios, a veces te salen bien, a veces te salen más o menos, a veces te salen mal… los jugadores entran con la mejor intención, con las órdenes que nosotros damos…”, explicó el DT.

El desafío de Guiñazú es grande, pero empieza con metas chicas: mantener las ventajas es una de ellas.

Un cambio seguro

Guiñazú todavía no confirmó el equipo que jugará el sábado desde las 20.15 ante Racing, pero hay un cambio que es fija respecto de la derrota ante Platense: la salida de Erbes (cinco amarillas) y el ingreso de Franco Mussis (foto).

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