¿BOTÍN? Un televisor y los pesos y dólares que secuestraron.
Sufrieron el robo o la pérdida de documentos. Semanas después, comenzaron a recibir llamados de diferentes financieras para que se hicieran cargo de la deuda por compras de electrodomésticos, una moto y por haber obtenido préstamos en al menos tres entidades crediticias. El daño económico que se les generó sólo a tres víctimas asciende a más de $3 millones, según se informó.
Los estafadores comenzaron a realizar esta maniobra a fines de marzo. En abril M.S denunció que había extraviado su DNI en la calle, una semana después A. R. hizo lo mismo, pero en su caso fue víctima de carteristas. Por último, P.B. se presentó ante las autoridades para avisar que motochorros le habían quitado su cartera con toda la documentación. A partir de julio, por vía separada, estas tres personas comenzaron a denunciar que desconocidos le habían robado sus nombres para adquirir smart TV (siempre mayores de 43 pulgadas) y varios créditos de entre $60.000 y $280.000. Pero hubo más: una compra de una moto que incluyó una sesión a una tercera persona.
Se decidió unificar las causas y se la envió a la división Delitos Telemáticos. El subcomisario Jorge Romano, supervisado por los comisarios Ernesto Soria y Jorge Dib, iniciaron la investigación. Determinaron que no se trataba de oportunistas, sino de una banda que estaba perfectamente organizada y que realizaba estas maniobras después de comprar los documentos. Presentaron una carpeta a la Unidad Fiscal de Delitos Complejos que conduce Marcelo Leguizamón.
Los investigadores se presentaron en los comercios y entidades crediticias para tratar de conocer cómo operaban los delincuentes. Así establecieron que los estafadores, compraban los DNI y luego se presentaban en diferentes comercios para cometer el delito. Además de robar las identidades, fraguaban boletas de sueldos y de servicios truchas para concretar las maniobras. Los pesquisas no sólo consiguieron esa información, sino que lograron obtener captura de imágenes de las cámaras de seguridad para demostrar que ellos hicieron las operaciones en esos días.
Allanamientos
Con ese cúmulo de pruebas, el fiscal Leguizamón solicitó que se realizara una serie de allanamientos que terminaron siendo autorizados por el juez Rafael Macoritto. En total fueron 15 las medidas que se realizaron en los barrios Lola Mora, San Cayetano, El Sifón, Hipódromo y Ex Aeropuerto. Se recuperaron televisores, computadoras, aires acondicionados, más de 60 celulares y lograron la detención de Magdalena Monteros, María del Carmen Heredia y Sergio Albornoz. Además, secuestraron drogas, gran cantidad de dinero en efectivo tanto en pesos como en dólares y documentación en los diferentes domicilios ubicados
“En primer lugar, hay que resaltar el modus operandi de esta banda de estafadores que trabaja manipulando y apropiándose de documentos de identidad ya sean robados, adulterados o extraviados por las víctimas”. Y resaltó que, “en este sentido, el objetivo es poder acceder a la información para obtener diferentes préstamos bancarios y créditos en locales comerciales para comprar electrodomésticos, vehículos y dispositivos tecnológicos”.
En la audiencia que se realizó para formalizar los cargos en contra de los tres acusados, el auxiliar fiscal Gerardo Arch, por instrucciones de Leguizamón explicó detenidamente cuáles eran las operaciones que realizaron los sospechosos. “Utilizando la documentación de terceros, y falsificando otra documentación se dedicaban a comprar todo tipo de bienes y obtenían un crédito. Esto generó un enorme perjuicio económico a las víctimas que, al no reconocer como propias, esas compras, se les afectó de manera inmediata sus firmas generándoles un enorme perjuicio adicional”, comentó.
Al mismo tiempo, el representante del Ministerio Público Fiscal apuntó que está ante una investigación compleja, por lo que se necesita más tiempo para investigar. “Estamos esperando que algunas empresas nos envíen los informes que hemos solicitado y hasta el momento no los han enviado. Hemos identificado a otras dos personas que tienen pedido de detención y no descartamos que haya más. Tampoco descartamos que estemos ante una organización ilícita”, agregó.
Arch, con las pruebas en su poder, el funcionario judicial hizo alusión a la magnitud del hecho, para caratular la causa como estafa reiterada imputándole a los detenidos la calidad de co-autores, solicitud que fue compartida por la jueza Isolina Pérez Apas de Nucci, quien aceptó que se le dicte la prisión preventiva por cuatro meses.
En San Cayetano: detuvieron a dos supuestos motochorros
Dos jóvenes que circulaban en una moto con un arma de fuego, fueron aprehendidos cuando intentaban escapar de un control policial. Los sospechosos se encontraban frente a unos locales comerciales en San Cayetano en el momento en que el personal de la División Robos y Hurtos inició un control de rutina. La reacción de los presuntos delincuentes fue escapar rápidamente iniciándose una persecución que terminó cuando, en una maniobra, los implicados cayeron al piso y fueron reducidos. La motocicleta en la que iba tenía la numeración del motor borrada: los efectivos secuestraron el arma y un teléfono celular a fin de recabar información sobre los acusados. “Los sospechosos evitaron el control policial y el hallazgo del arma nos hace pensar que tenían intenciones de asaltar a eventuales víctimas en la calle con la modalidad del motoarrebato”, explicó el comisario Jorge Dib.








