
La Corte Penal Internacional (CPI) anunció que, después de 17 años, cerró un examen preliminar a Colombia por los crímenes de guerra, en reconocimiento al esfuerzo del país para combatir la impunidad y garantizar justicia. El examen, que comenzó en 2004, fue el más largo en la historia de la CPI.
La corte, encargada de juzgar a responsables de delitos contra la humanidad, de genocidio, de crímenes de guerra, sólo puede intervenir si el Estado con jurisdicción original no puede o no está dispuesto a hacerlo. Colombia y la Corte mantuvieron contacto permanente, para asegurar que los asesinatos, masacres, desapariciones, torturas, secuestros y desplazamientos forzados no queden impunes. Pese a la firma de un acuerdo de paz en 2016, el país enfrenta un conflicto armado de casi 60 años, que dejó 260.000 muertos y millones de desplazados, y en el que intervienen Fuerzas Armadas, guerrillas y bandas criminales. (Reuters)







