Las salas de escape llegaron a Tucumán: huí de un laboratorio zombi - LA GACETA Tucumán

Las salas de escape llegaron a Tucumán: huí de un laboratorio zombi

Las salas de escape llegaron a Tucumán. Una propuesta lúdica distinta en la cual debemos resolver acertijos y usar el ingenio para ganar.

24 Oct 2021
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UN ESCENARIO NUEVO Y PROHIBIDO. Para vivir nuevas experiencias, divertirse y transformar el presente en una muy buena aventura.

Hay gente que desea escapar de la realidad para vivir nuevas experiencias y otra que transforma su presente en una aventura. Para las segundas, los desafíos pueden aparecer a la vuelta de cualquier esquina o detrás de una simple puerta que, al abrirse, nos conduce a un escenario nuevo y prohibido.

Desde hace meses, gracias a un emprendimiento, en la provincia comenzó a funcionar un concepto de entretenimiento que ya es furor en otros países: las salas de escape. ¿De qué van?

Como indica su nombre, se trata de un juego en el cual nuestro objetivo es salir de determinadas habitaciones (ambientadas como si estuviéramos en el desierto, la estratosfera, la playa o una infinidad de postales). Para eso necesitamos ir resolviendo acertijos lógicos, enigmas o revelar misterios que nos permitirán seguir adelante. “La idea de estas salas es crear espacios en los cuales jugar de forma vivencial, siendo nosotros mismos los protagonistas activos de una historia y usando el cuerpo y el ingenio para sortear los obstáculos. La ficción está armada para convertirnos en los personajes, como si fuera la escena de una película”, explica Martín Giner, creador de “Escape room Tucumán”.

La experiencia

En microcentro siempre reina el caos y la aniquilación humana vehícular en horas picos, pero en este caso de verdad se trata de un apocalipsis.

Al avanzar por unas estrechas escaleras y entrar a la sala, el panorama cambia. Ya no hay bocinazos, empleados públicos taladrando ni peatones apurados. Al contrario, lo que reina es el silencio y… ¿eso de ahí es sangre?

La trama de esta sala temática nos conduce hasta un laboratorio abandonado. Somos investigadores y al parecer acá adentro lograremos obtener la cura para detener la epidemia y acabar con los zombies. Sin embargo, la tarea es complicada y tenemos solo una hora antes de que la horda de no vivos nos ataque.

Lo primero es tantear el terreno, los muebles con cadenas y una cortina plástica de protección indican que resulta mejor andar con cuidado. En el centro de la pieza, un montón de máquinas de bioquímica antiguas titilan con dígitos rojos.

Al costado, un estante nos ofrece decenas de frascos de vidrios y tubos de ensayo con sustancias amarillas, azules y verdes flúor. Ante cualquier accidente, una máscara de gas también espera para ser utilizada.

Giner explica que las salas de escape se valen de diferentes disciplinas para crear una buena experiencia creativa, entre ellas de la narrativa artística teatral y de los videojuegos de esa categoría o con dinámicas de rol.

“Para armar este escenario colaboraron dos artistas plásticos y un ingeniero electrónico. El juego está pensado hasta para seis jugadores y suelen venir muchas parejas, grupos de amigos o familias con niños”, detalla el director de teatro.

Mientras el caos y las risas se mezclan en la pieza, del otro lado los encargados monitorean el progreso de los jugadores a través de cámaras y micrófonos. Algo así como en las películas de “Saw” (aunque sin el componente sangriento y perturbador).

A futuro

Con el éxito del laboratorio zombie, la próxima sala de escape del proyecto (“Las cajas de Aamón”) nos lleva hasta a un universo de suspenso y aires victorianos.

El apostador más grande de la historia obtuvo su buena fortuna gracias a un pacto que hizo con el diablo. Tras su misteriosa desaparición, en su habitación se observan tres enormes y curiosas cajas. ¿Qué habrá dentro?

Otra propuesta interesante nos conduce a salvar a un miembro de nuestro equipo. Luego de ser secuestrado este trae un chaleco bomba que debe ser desactivado antes de que la cuenta regresiva llegue a cero.

Datos técnicos

Por ahora, “Escape room Tucumán” se encuentra ubicado en San Lorenzo 475.

Para conocer más sobre opciones o hacer reservas podés contactarte vía redes sociales (@escaperoomtucuman).

El juego Internacional

En Europa las salas de escape son populares desde hace años. Para tener un estimativo, solo en España hay más de 1.300 opciones que muestran piezas temáticas de terror, misterio o fantasía y en Estados Unidos una web especializada en reseñas identifica más de 5.000. Además, existen programas educativos que emplean el formato para que los niños aprendan matemáticas y pensamiento lógico de forma divertida. Argentina cuenta con algunas escape rooms distribuidas en Buenos Aires, Córdoba y Rosario.

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