
La polémica por los frentes de obra abiertos por la Sociedad Aguas del Aconquija (SAT) no detiene su escalada. Luego de que la Municipalidad afirmara que no habilitaría nuevas obras, el mismo gobernador interino Osvaldo Jaldo lanzó una frase que no pasó desapercibida. “Obra que se empieza, obra que se termina”, dijo luego de una reunión justamente con el titular de la SAT, Augusto Guraiib y las empresas que trabajan en los distintos frentes de obra en la Renovación Histórica en la capital San Miguel de Tucumán y también del resto de la provincia.
“Analizamos el avance del plan de obras impulsado por la SAT, que comprende la instalación de cañerías en reemplazo de viejas tuberías en zonas del Gran San Miguel de Tucumán, entre otros puntos de toda la provincia que son más de 30”, afirmó Jaldo.
Todo comenzó cuando el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Alfredo Toscano, confirmó que se suspendían las autorizaciones solicitadas por la (SAT) para las obras de agua y cloacas. Afirmó que esta decisión se debía a los innumerables trabajos inconclusos y a las quejas de vecinos por el deterioro de veredas y calles y por accidentes. “Las empresas concluyen las obras de agua o cloacas, pero no reparan las veredas y las calles. Hemos intimando a las firmas para que arreglen los espacios ante las quejas de los vecinos y los accidentes de los peatones”, expresó. Y el intendente Germán Alfaro ratificó ayer la medida. “No podemos permitir que sigan abriendo (las calles y las veredas) y que no terminen las obras, porque el único perjudicado es el vecino”, expresó ayer el jefe municipal. “Hay roturas de veredas y pérdidas de agua potable y líquido cloacal. No quiero pensar que el ex diputado nacional José Vitar tenía razón sobre la poca transparencia, la poca prolijidad en las licitaciones y los sobreprecios. Acá, hacen los trabajos y abandonan el lugar”, enfatizó. Alfaro deslizó que los daños en la vía pública podrían tener un trasfondo o intencionalidad política y electoral. “Nos da para pensar cualquier cosa. Ellos tienen el dinero para terminar las obras; dijeron que el plazo era cuatro meses. Teniendo en cuenta eso, tendrían que haber finalizado las obras en marzo o abril”, señaló.
Y ayer Jaldo, sin nombrar a Alfaro y al conflicto aseveró: “Buscamos dinamizar las acciones que se llevan adelante con el objetivo de mejorar el servicio para todos los vecinos de esta capital y del resto de la provincia, resaltando que obra que empieza, se termina, no se detiene, y que las tareas que sea realizan, donde hay roturas de veredas, se arreglen, donde se cavan zanjas y pozos se tapan inmediatamente, para no afectar a los vecinos”.







